La Subsecretaría de Telecomunicaciones (Subtel) de Chile prepara una agenda enfocada en acelerar la inversión en infraestructura digital, reducir la burocracia para el despliegue de redes y fortalecer la seguridad de las telecomunicaciones durante el gobierno del presidente José Antonio Kast.
En entrevista con Mobile Time Latinoamérica, Romina Garrido, Subsecretaria de Telecomunicaciones de Chile, previo a su participación en el CLDigital Summit, explicó que entre las prioridades también está abrir el mercado de conectividad satelital a nuevos competidores.
¿Cuáles son las principales metas y perspectivas que tiene la actual administración en materia de telecomunicaciones?
Las principales perspectivas que nos ha encomendado el presidente José Antonio Kast comienzan por aumentar la inversión. Para ello tenemos una fuerte agenda facilitadora orientada a los permisos y a entregar mayor certeza jurídica a los sectores regulados.
Esto nos ha llevado a revisar los procesos de la Subsecretaría de Telecomunicaciones (Subtel), donde hemos identificado algunos atascos y trámites que toman demasiado tiempo, y eso no ha llevado a hacer algunas revisiones. Debemos dar respuesta a esas situaciones porque no habrá inversiones ni crecimiento si no entregamos certeza jurídica a quienes quieren invertir y desarrollar este mercado en nuestro país.
También tenemos un mandato específico para facilitar los trámites. Esto implica identificar cómo generar mejores sinergias con el sector privado, fortalecer la confianza e incorporar cada vez más procedimientos dentro del nuevo marco normativo que regirá en Chile: la Ley Marco de Permisos Sectoriales o la LMAS. Esta legislación busca abordar un fenómeno particular que se estaba viendo en nuestro país, que también se da en otros países, que denominamos la «permisología», es decir, la acumulación de autorizaciones y trámites necesarios para desarrollar una actividad económica.
Esta ha sido una línea de trabajo muy importante, que se traduce en que no solo se facilita la actividad de las empresas, sino que permite que los servicios lleguen más rápido, con mayor cobertura y contribuyan a reducir la brecha digital de los ciudadanos.
Asimismo, tenemos un mandato muy específico en materia de seguridad. Chile no es ajeno al crimen organizado ni a las nuevas modalidades delictivas, muchas de las cuales utilizan el entorno digital. Por ello buscamos definir de qué manera las empresas de telecomunicaciones nos pueden ayudar a establecer barreras frente a las economías ilícitas y controlar aquellos usos en los que las redes de telecomunicaciones son utilizadas como un medio para cometer delitos.
Un ejemplo son los delitos que se cometen desde las cárceles. Otro es el creciente robo de infraestructura de telecomunicaciones, un problema que lamentablemente ha aumentado en nuestro país. Más que afectar a una industria específica, estos hechos perjudican directamente la conectividad de las personas.
Chile es un país con una geografía muy desafiante, donde muchas veces es necesario desplegar una infraestructura mayor para conectar localidades aisladas. Sin embargo, esos sitios suelen ser vandalizados. En muchos casos, los operadores instalaron esa infraestructura para cumplir obligaciones regulatorias o compromisos asociados a concursos de espectro, aun cuando no eran zonas comercialmente atractivas.
Por ello nuestra agenda contempla tres ejes: el cierre de la brecha digital, la facilitación regulatoria para incentivar la inversión y una agenda de seguridad, desde la cual Subtel hemos tenido que mirar desde lo sectorial, como también como nosotros podemos colaborar activamente con esta agenda.

Romina Garrido, Subsecretaria de Telecomunicaciones de Chile
En materia de brecha digital, ¿qué metas tiene este gobierno para ampliar la conectividad en las zonas más apartadas, considerando la compleja geografía chilena?
Queremos seguir llegando con mayor fuerza a esas localidades. Contamos con un brazo ejecutivo dentro de Subtel que es el Fondo de Desarrollo de las Telecomunicaciones. Gracias a la red troncal de fibra óptica que hemos construido en el país, hoy llamamos a la postulación de nuevas convocatorias para proyectos de última milla que permitan conectar las localidades más aisladas.
Queremos mantener estas políticas y también explorar que los recursos del fondo no necesariamente estarán destinados únicamente a fibra óptica o redes móviles, también podrían financiar soluciones satelitales, eso es algo que estamos explorando actualmente.
Al mismo tiempo, también estamos revisando algunas rigideces de los procesos existentes para que los despliegues financiados por el fondo sean más atractivos para los operadores. La idea es facilitar la llegada a aquellas zonas donde comercialmente no resulta rentable invertir.
También estamos evaluando incorporar obligaciones de cobertura en las renovaciones de concesiones, mediante contraprestaciones que permitan extender la conectividad a localidades donde el mercado por sí solo no llegaría, pero nosotros podemos hacer esas exigencias a los operadores cuando realizan sus inversiones de infraestructura.
Otro objetivo importante es que no exista en nuestro país carreteras que no tengan conectividad, lo que llamamos las «zonas de silencio», es decir, carreteras que aún no cuentan con cobertura móvil.
Esto está relacionado con la agenda de seguridad, porque muchas veces son los transportistas y camioneros quienes enfrentan delitos, especialmente al norte del país, donde precisamente hay lugares que no existe conectividad. Hemos realizado un levantamiento de esos puntos para definir cómo reducir esa brecha.
El cierre de la brecha digital es un desafío permanente, pero nos hemos fijado metas concretas relacionadas con la cobertura en carreteras, determinadas localidades y los proyectos de última milla impulsados por el Fondo de Desarrollo de las Telecomunicaciones.
Chile fue pionero en el despliegue de 5G en América Latina y ahora también está avanzando en conectividad satelital D2C. ¿Cuál es el papel que espera desempeñar el Gobierno en estos dos frentes durante los próximos años?
Vemos la conectividad satelital de manera muy positiva, especialmente considerando la geografía de nuestro país, y porque a veces en muchas zonas resulta muy costoso llegar con otras tecnologías. Sin embargo, todavía se trata de un servicio relativamente caro porque existe poca competencia en este mercado de conectividad satelital.
Hoy existen algunas alianzas entre operadores tradicionales, como Entel con Starlink, y también otras iniciativas experimentales que buscan desarrollar servicios de conexión directa al dispositivo (Direct to Cell). No obstante, también queremos que la industria satelital pueda desarrollarse de forma independiente.
Por eso hemos estado estudiando la apertura de nuevas bandas satelitales. Actualmente estos operadores trabajan sobre espectro compartido, pero con la habilitación de nuevas bandas, una que ya abrimos y otra que está en etapa experimental, puedan ofrecer servicios de mayor velocidad directamente a los usuarios, sin necesidad de hacerlo a través de un operador móvil.
Nosotros vemos con muy buenos ojos estas alianzas, porque sabemos que estos operadores presentes en Chile —Entel, Claro, WOM y Movistar— tienen una cobertura masiva y permiten acercar estas tecnologías, que aún son de nicho, a un mayor número de ciudadanos, especialmente en las zonas más aisladas.
Pero también estamos viendo con muy buenos ojos la entrada de nuevos actores al mercado satelital. Queremos ofrecer reglas claras y certeza regulatoria en el uso del espectro para fomentar una mayor competencia, lo que finalmente debería traducirse en mejores precios para los usuarios.
En cuanto a 5G, Chile está evaluando una nueva licitación de espectro. Además, en el último proceso incorporó 5G Advanced, algo diferente a lo que se ha visto en otros países de América Latina. ¿Qué viene para Chile en esta materia?
Efectivamente estamos monitoreando el mercado y esperamos avanzar en una nueva licitación de espectro para servicios 5G. Sin embargo, actualmente existe una discusión en el Tribunal de Defensa de la Libre Competencia respecto a los caps de espectro.
Esta discusión limita a dos de los cuatro operadores para adquirir nuevo espectro, lo que haría que una eventual licitación fuera poco favorable. Además de reducir la competencia, también afectaría los aspectos recaudatorios y el valor que el Estado podría obtener por este bien público tan importante como es el espectro.
Por eso estamos esperando la resolución del tribunal. Presentaremos nuestra postura en las próximas audiencias, cuya fecha aún no ha sido definida, y esperamos que esta situación se resuelva lo antes posible.
En el escenario actual, de los cuatro operadores presentes en el mercado, solo dos podrían participar en una nueva asignación de espectro, ya que los otros dos alcanzarían los límites establecidos por los caps.
Esperamos que el tribunal adopte una decisión pronto para poder ejecutar nuestros planes de seguir abriendo el mercado y entregar mayor capacidad a los operadores que necesitan este recurso para ofrecer sus servicios.
En ese contexto, ¿ven la posibilidad de que llegue un nuevo operador a Chile o consideran que el mercado ya alcanzó un nivel adecuado de competencia con los cuatro operadores actuales?
Creo que el mercado está en un punto de equilibrio, aunque también está bastante tensionado, utilizando el mismo lenguaje que emplean los propios operadores. Chile es un país pequeño.
Como Subtel, nuestro rol es establecer reglas claras y garantizar un trato equitativo para todos los operadores, con condiciones simétricas en materia de regulación, incentivos y sanciones, de manera que puedan desplegar sus redes de la mejor forma posible.
Por eso seguimos con mucha atención la discusión sobre los caps de espectro. Dependiendo de la decisión que adopte el Tribunal de Defensa de la Libre Competencia, el mercado podría abrirse a nuevos actores o, por el contrario, consolidar la estructura actual. Estamos a la espera de esa resolución para definir los próximos pasos respecto a futuras licitaciones de espectro.
Uno de los debates que se está dando en la industria de telecomunicaciones tiene que ver con la sostenibilidad de las redes. Algunos países analizan que los grandes generadores de tráfico en internet contribuyan al financiamiento de la infraestructura. ¿Chile está abierto a ese debate?
Todavía no hemos analizado ese tema ni hemos definido si participaremos en ese debate sobre la posibilidad de que quienes generan mayor tráfico contribuyan al financiamiento de las redes.
Sin embargo, si es una propuesta que presentan los operadores, estaremos dispuestos a estudiarla. Hasta ahora no ha sido una materia planteada por la industria ni tampoco un asunto que hayamos considerado prioritario en el corto plazo.
Chile enfrenta actualmente una situación climática compleja y las redes de telecomunicaciones suelen ser fundamentales durante las emergencias. ¿Cómo ha sido la respuesta del sector frente a estos eventos?
Afortunadamente, aunque las telecomunicaciones se han visto afectadas, la infraestructura ha respondido de buena manera. Hay que considerar que las redes dependen del suministro eléctrico y lo que hemos enfrentado ha sido una interrupción masiva del servicio eléctrico en algunas regiones, además de daños en caminos y la ocurrencia de aluviones.
Aun así, las redes han resistido y hemos implementado medidas de contingencia, principalmente mediante el despliegue de infraestructura de conectividad de emergencia en las comunidades más afectadas.
Durante las últimas dos semanas hemos mantenido reuniones permanentes con los operadores. Primero para preparar la respuesta frente a la contingencia climática y ahora para coordinar la recuperación, especialmente porque el frente meteorológico más intenso, que afectó principalmente al norte del país, ya comenzó a disminuir.
Actualmente estamos trabajando con las empresas para definir los plazos y las medidas de reposición de los servicios. También coordinamos acciones con el Ejército, que se encuentra desplegado en la zona bajo estado de excepción constitucional, para facilitar el traslado de infraestructura, helicópteros y otros recursos necesarios para restablecer la conectividad.
La semana pasada llegamos a registrar cerca del 50% de zonas afectadas por interrupciones en la conectividad. Hoy esa cifra se ha reducido a aproximadamente un 22% o 23%, lo que demuestra que la industria ha logrado recuperar sus servicios con rapidez y que las medidas de contingencia y coordinación han sido efectivas.
Ninguna red es infalible. Por eso seguiremos promoviendo un uso responsable de las telecomunicaciones, especialmente en las zonas donde se despliega infraestructura móvil de emergencia.
Además, probablemente impulsaremos algunas medidas regulatorias que nos permitan gestionar de mejor manera las redes durante situaciones de emergencia y optimizar el uso de la capacidad disponible.
Chile también cuenta con mecanismos regulatorios como el Roaming Automático Nacional de Emergencia (RANE), que permite que, cuando un operador queda fuera de servicio, sus usuarios puedan conectarse temporalmente a la red de otra empresa.
Hasta ahora este mecanismo ha funcionado correctamente. Una vez superada la emergencia vendrá la etapa de fiscalización, donde evaluaremos el desempeño de los operadores y determinaremos qué mejoras regulatorias son necesarias para responder de mejor manera ante futuras contingencias.
¿Cuáles son las metas del Gobierno para promover un uso seguro de las redes sociales, la inteligencia artificial y las plataformas digitales?
Actualmente el Gobierno está impulsando distintas iniciativas que aún se encuentran en una etapa exploratoria para definir cuál será el mejor enfoque regulatorio.
Una de ellas es la relacionada con los entornos digitales seguros. Existe una discusión sobre la regulación del acceso de menores de edad a las redes sociales, considerando los riesgos que representan fenómenos como el ciberacoso y otros contenidos que pueden afectar a niños y adolescentes.
Subtel participa en esas mesas de trabajo para analizar cuál es la mejor alternativa regulatoria, incluyendo la posibilidad de establecer una edad mínima para acceder a las redes sociales.
Además, Chile ya cuenta con una Ley Marco de Ciberseguridad que se encuentra en plena implementación. La semana pasada se concretó una de sus últimas etapas con el nombramiento de los operadores de importancia vital.
También tenemos una nueva Ley de Protección de Datos Personales, cuya entrada en vigor está prevista para el 1 de diciembre de 2026. Esta normativa contribuirá a fortalecer la cultura de protección de datos y promover un uso más responsable de las plataformas digitales.
Como Subtel participamos activamente en estos debates, impulsando iniciativas para promover el buen uso de las tecnologías, combatir las economías ilícitas y fomentar un uso seguro y responsable de las redes digitales.


