Según el informe An agentic life de Ericsson ConsumerLab, el uso de inteligencia artificial está comenzando a modificar la manera en que los consumidores utilizan sus smartphones y, hacia 2030, los llamados superusuarios de IA podrían concentrar 80% del uso de estas tecnologías. El estudio, basado en más de 43.000 usuarios de smartphones en 27 mercados, analiza la evolución del consumo de IA y su impacto en los dispositivos y las redes móviles.
Actualmente, los superusuarios representan apenas 10% de los usuarios, pero generan 35% de todo el uso de IA. Ericsson los caracteriza por utilizar herramientas de inteligencia artificial con mayor frecuencia, en más dispositivos y desde más lugares que el usuario promedio. Esta tendencia podría intensificarse a medida que la IA deje de limitarse a aplicaciones de consulta y pase a integrarse de forma más profunda en la experiencia del smartphone.
Smartphone, nueva etapa con IA
Uno de los cambios identificados por Ericsson está relacionado con la IA agéntica, que permitirá a los usuarios delegar tareas a sistemas de inteligencia artificial, desde realizar comparaciones y programar actividades hasta gestionar reservas o compras.
El informe estima que 38% de los consumidores espera utilizar IA agéntica en 2030, mientras que entre los actuales superusuarios la proporción llega a 66%. Esto podría convertir al smartphone en una interfaz para delegar cada vez más actividades cotidianas a agentes de IA, en lugar de utilizarlo únicamente para navegar, buscar información, comunicarse o consumir contenido.
El cambio podría dar lugar a un ecosistema en el que el smartphone mantenga un papel central mientras otros dispositivos capturan información, generan contenido o permiten interactuar con los agentes de IA.
Por ejemplo, las gafas inteligentes, hasta 60% de sus primeros usuarios afirma que ahora publica y realiza más transmisiones en vivo en redes sociales, lo que muestra cómo la incorporación de IA puede modificar los hábitos asociados al smartphone y las plataformas móviles.
La conectividad
El crecimiento de estas funciones también tendrá consecuencias sobre las redes móviles. Ericsson identifica que el uso de IA genera patrones diferentes a los tradicionales del smartphone, con mayor tráfico de subida, ráfagas de datos y múltiples intercambios entre el dispositivo y los sistemas de IA.
Para los usuarios intensivos de estas tecnologías, además, la velocidad de respuesta adquiere mayor relevancia, las demoras tienen 2,5 veces más influencia sobre su satisfacción con la red que entre los usuarios habituales de smartphones.
Así, la evolución del smartphone hacia una experiencia cada vez más basada en IA no solo dependerá de los procesadores, aplicaciones y capacidades de los dispositivos. También estará vinculada con la capacidad de las redes móviles para responder a interacciones más frecuentes y sensibles a la latencia.


