México fue uno de los 15 países de la región que se adhirió a la Declaración de Delhi sobre Inteligencia Artificial, un acuerdo no vinculante que busca establecer principios comunes para el desarrollo y gobernanza de esta tecnología.
La participación del país en la Cumbre de Impacto de IA, celebrada en Nueva Delhi en febrero de 2026, fue encabezada por la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE), a través del Representante Especial para Tecnologías Emergentes, Ulises Canchola Gutiérrez. De acuerdo con información que la dependencia brindó a Mobile Time, también se hizo en coordinación con la Agencia de Transformación Digital y Telecomunicaciones (ATDT) y la Secretaría de Ciencia, Humanidades, Tecnología e Innovación (SECIHTI).
Los otros países de América Latina que suscribieron la declaración, según el Gobierno de la India fueron: Argentina, Bolivia, Brasil, Chile, Colombia, Costa Rica, Cuba, Guatemala, Guyana, Paraguay, Perú, Suriname, Trinidad y Tobago y Uruguay.
¿Qué es la Declaración de Delhi?
La Declaración de Delhi, inspirada en el principio indio de «Vasudhaiva Kutumbakam» (el mundo es una familia), no es vinculante, establece una hoja de ruta basada en siete pilares: democratización del acceso a recursos de IA, crecimiento económico y bienestar social, inteligencia artificial confiable, impulso a la ciencia, empoderamiento social, desarrollo de capital humano e innovación sostenible.
La Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) de México detalló que el objetivo es que el país se posicione en la discusión global sobre gobernanza de IA, cerrar brechas tecnológicas y asegurar que el desarrollo de esta tecnología tenga al ser humano como centro.
Para la Cancillería, asistir a estos foros no es solo cooperación técnica, sino una necesidad para incidir en las reglas globales que regirán el desarrollo de la IA. Por su parte, la Secretaría de Relaciones Exteriores enmarca esta adhesión dentro de una política exterior en tecnologías emergentes en la que reconoce que: «lo tecnológico debe ir acompañado de lo político».
Fragmentación institucional y ausencia de estrategia
México ya cuenta con un marco ético propio: los Principios de Chapultepec, presentados a principios de febrero de 2026 —solo semanas antes de la Cumbre de Delhi. Para Elena Estavilllo, fundadora de Centro-i, el país tiene capacidades, pero enfrenta problemas de coordinación. Según la experta, el decálogo mexicano representa un primer piso normativo en materia de IA pero sin el alcance estructural del otro.
De acuerdo con la experta, el valor de la Declaración de Delhi radica en que avanza más allá de principios generales e introduce mecanismos de colaboración más concretos y compromete a los gobiernos a construir infraestructura y cerrar brechas.
“Es una declaración voluntaria, pero da un paso adicional porque ya dibuja algunos mecanismos concretos, como plataformas de colaboración donde se compartirán mejores prácticas”, explicó.
Entre estos mecanismos están las plataformas internacionales de intercambio de información —como los llamados commons— que buscan facilitar la cooperación entre gobiernos, academia e industria en el desarrollo de inteligencia artificial.
Uno de los principales retos identificados es la falta de articulación entre actores públicos y privados, lo que limita la implementación efectiva de políticas en inteligencia artificial. “Yo creo que tenemos muchos elementos en el país para aprovechar esto, pero sí hace falta un esfuerzo de coordinación. Lo que nos falta es articulación, tener una estrategia nacional digital y de inteligencia artificial para poder coordinar todos estos esfuerzos”, señaló Estavillo, quien considera que puede profundizar desigualdades dentro del país.
Sin embargo, la SRE afirmó que existen mecanismos de coordinación a través de reuniones intersecretariales. “Este mecanismo también articula reuniones periódicas con múltiples partes interesadas”, señaló la dependencia sin profundizar más sobre el tipo de actores involucrados.
La Cancillería también manifestó su interés en participar en plataformas internacionales derivadas de la declaración, como «Trusted AI Commons» —un repositorio de herramientas y buenas prácticas— y «The Network of AI for Science Institutions», enfocada en conectar capacidades de investigación.
Desde la perspectiva de Estavillo estos esfuerzos son necesarios, pero no suficientes. México, pese a ser una de las economías más grandes del mundo, no figura entre los países con mayor adopción de inteligencia artificial. Según el Government AI Readiness Index 2025 de Oxford Insights, el país ocupa el lugar 77 a nivel mundial —de 195 naciones— con una puntuación de 48,33 sobre 100, por debajo de Brasil (22°) y Chile (50°).
“Somos una de las economías más grandes del mundo, pero no estamos a la cabeza en inteligencia artificial. Eso indica que estamos dejando pasar oportunidades”, afirmó Estavillo.

Fuente: Government AI Readiness Index 2025
Empresas avanzan en adopción de IA a distintos ritmos
Aunque la Declaración de Delhi no crea obligaciones legales, sí empuja estándares globales de gobernanza que ya se sienten en el trabajo cotidiano de empresas que implementan IA. Para Daniel Villa, CEO de Double V Partners, compañía especializada en desarrollo de software e inteligencia artificial, la adopción de esta tecnología avanza cada vez más rápido por lo que en México, algunas empresas ya se están adelantando.
Desde su perspectiva, adhesiones como la de Delhi cobran relevancia justamente ante esa realidad. «Antiguamente el que tenía la llave de la base de datos en productivo era el chief architect, el DBA senior. Hoy en día las credenciales las tiene una IA. Imagínate que no esté regulado qué pase cuando una IA falla», ejemplificó.
En sectores como finanzas, seguros y retail, las empresas ya implementan soluciones de IA con impactos operativos relevantes, con distintos niveles de profundidad según la empresa. “La regulación siempre va detrás de la innovación. Las empresas tienen que adelantarse y adoptar estándares por iniciativa propia”, señaló.
Para el directivo, la gobernanza es un elemento crítico en este proceso y será un parteaguas a nivel regional.
“Esto implica una transición urgente hacia modelos con estándares claros, trazabilidad y gestión de riesgos desde el diseño. La competitividad ya no dependerá solo de quién innova más rápido, sino de quién lo hace con mayor confianza y cumplimiento. La región debe adoptar marcos certificables como ISO IEC 42001. La confianza será el activo más valioso en esta nueva etapa de la economía digital», concluyó Villa.
La imagen principal fue creada por Mobile Time con IA.


