Nueve organizaciones empresariales y de la economía digital en México se unieron para pedir al Gobierno Federal reducir las retenciones fiscales aplicadas a las ventas realizadas a través de plataformas digitales.
La petición se centra particularmente en el Impuesto al Valor Agregado (IVA) y el Impuesto sobre la Renta (ISR), que grava las ganancias obtenidas por el comercio, al considerar que las tasas vigentes afectan la liquidez de las pequeñas y medianas empresas (pymes) y pueden frenar su incorporación a la economía formal.
Desde el inicio de 2026, las plataformas digitales deben retener una parte de estos impuestos sobre las ventas que realizan sus usuarios y entregarla al Servicio de Administración Tributaria (SAT), autoridad fiscal del país. Actualmente, la retención es de 8% por concepto de IVA y 2,5% por ISR, lo que representa en conjunto 10,5% del valor bruto de la venta antes de que el dinero llegue al vendedor.
La petición fue presentada por la Asociación Mexicana de Venta Online (AMVO), la Asociación Latinoamericana de Internet (ALAI), Alianza In México, la Asociación de Emprendedores de México (ASEM), la Cámara Nacional de la Industria Electrónica, de Telecomunicaciones y Tecnologías de la Información (CANIETI), la Cámara Nacional de la Industria de Restaurantes y Alimentos Condimentados (CANIRAC), el Consejo Empresarial Mexicano de Comercio Exterior, Inversión y Tecnología (COMCE), ICC México y American Chamber of Commerce (AmCham).
Comercio digital como vía de formalización
La petición ocurre en un contexto en el que las organizaciones consideran al comercio electrónico una herramienta para incorporar empresas a la economía formal.
México cuenta con alrededor de 5,5 millones de unidades económicas y, de acuerdo con los datos presentados durante la conferencia, solo una de cada 18 vende actualmente por internet. Esto significa que todavía existe un amplio universo de negocios que podría incorporarse al comercio digital.
Las organizaciones destacaron que vender mediante plataformas implica procesos como contar con RFC, emitir facturas y presentar declaraciones, además de generar registros de las operaciones. Por ello, consideran que el canal digital facilita la trazabilidad de las actividades económicas y puede contribuir a aumentar la recaudación.
También señalaron que 17,7% de las ventas en México ya se realizan por comercio electrónico y que el país ocupa el octavo lugar mundial en este ámbito. Bajo esta perspectiva, plantearon que si solo 1% de los negocios que todavía no venden en línea se incorporara al comercio digital formal durante los próximos tres años, más de 50.000 empresas podrían comenzar a vender, facturar y declarar sus operaciones.
En ese sentido, las organizaciones advirtieron que mantener el esquema de impuestos actual puede tener un efecto contrario al objetivo de ampliar la base tributaria: algunos negocios podrían dejar de vender formalmente por medio de plataformas o regresar a canales informales para reducir sus costos.
«Si no se corrige este esquema, los vendedores formales van a seguir disminuyendo. Y los 17 de cada 18 negocios que todavía no venden por internet, si ven que vender en plataformas significa que les retienen dinero que no pueden recuperar, eso no los desincentiva a vender en línea, sino que los desincentiva a formalizarse”, afirmó Pierre Blaise, CEO de la AMVO.
La asociación también vinculó la discusión con el Plan México, que contempla entre sus objetivos la digitalización, el financiamiento y la integración de pequeñas y medianas empresas a cadenas de valor. Desde su perspectiva, el diseño de las reglas fiscales debe acompañar estos objetivos.
Retenciones fiscales presionan el flujo de las pymes
Blaise explicó que el problema no es igual para el IVA y el ISR. Mientras la retención de ISR se acredita en la declaración mensual del contribuyente y representa una reducción temporal del flujo de efectivo, el IVA puede generar saldos a favor recurrentes porque la retención no se calcula sobre el margen del negocio, sino sobre el valor total de la venta.
Para explicar el impacto, el ejecutivo planteó el ejemplo de una empresa que vende 100.000 pesos al mes y obtiene una ganancia de 20.000 pesos después de cubrir sus costos. Por esos 100.000 pesos vendidos, con el esquema actual, la plataforma digital retendría 8.000 pesos de IVA y 2.500 pesos de ISR, por lo que entregaría al vendedor 89.500 pesos y los 10.500 pesos restantes serían entregados al SAT.
Después de recibir 89.500 pesos y pagar 80.000 pesos de costos, le quedarían 9.500 pesos disponibles, aunque su margen antes de las retenciones fiscales era de 20,000 pesos, es decir, del 20%.
Por ello, las organizaciones consideran que las tasas actuales no corresponden con los márgenes de muchas pymes comerciales, que suelen ubicarse entre 15% y 20%. Desde su perspectiva, una retención de 8% sobre las ventas estaría más alineada con negocios con márgenes cercanos al 50%.
Saldo a favor ante el fisco: una «bola de nieve» que pocos recuperan
Otra de las problemáticas es que parte de lo retenido puede superar el monto que le corresponde cubrir a la empresa, ya que no se toma en cuenta el IVA que ya pagó por sus insumos. Cuando esto pasa, esa diferencia queda como saldo a favor.
«El problema aquí es que en saldo a favor no aparece una vez, aparece todos los meses. Eso se vuelve una bola de nieve (…) Algunos vendedores han acumulado saldos a favor de IVA superiores a 3 millones de pesos”, explicó Blaise.
Recuperar esos recursos implica realizar trámites ante la autoridad y comprobar las operaciones que generaron el saldo, un proceso que puede requerir conciliar miles de transacciones y recurrir a personal especializado o despachos contables. Para las pymes, que suelen tener estructuras administrativas pequeñas, esto representa costos y tiempo adicionales para recuperar un dinero que necesitan para mantener su operación.
«En la práctica, solo tres de cada 100 vendedores nos han declarado que habían tenido o tenido la devolución”, añadió el CEO de la AMVO. Ante este panorama, las organizaciones aclararon que no buscan eliminar las retenciones fiscales ni dejar de pagar impuestos sino recalibrar las tasas para que el monto retenido se acerque más al impuesto efectivamente causado.
Su propuesta es reducir la retención de IVA de 8% a 2% y la de ISR de 2,5% a 1% ya que, en conjunto, el esquema actual implica una retención equivalente a 10,5% de los ingresos brutos de una venta, antes de que el vendedor reciba el dinero.
En este sentido, Fabiola Peña, gerente de Políticas Públicas para México y Centroamérica de ALAI, señaló que las pymes están recurriendo al crédito para enfrentar sus necesidades de liquidez.
«Lo ideal es que el financiamiento de una empresa no se utilice para pagar la nómina o completar recursos retenidos, sino debería de servir para crecer, abrir nuevos establecimientos, generar empleo, que puedan crecer y tener sucursales, capacitar a los colaboradores, incorporar tecnología y mejorar la productividad. Qué coraje que ese financiamiento que tengamos que seguir sea para cubrir la operación del día al día y no para poder crecer”, agregó Claudia Ramírez, Presidenta Ejecutiva de CANIRAC.
Reportan salida de vendedores del canal digital
Datos de encuestas realizadas por la AMVO entre vendedores para dimensionar el impacto del esquema actual revlaron que entre 15% y 30% de los vendedores que estaban activos durante los primeros cuatro meses de 2025 ya no lo estaban en el mismo periodo de 2026.
Entre los vendedores que continuaron activos, entre 20% y 52% registró una reducción de sus ingresos frente al año anterior, según la plataforma. Es decir, el porcentaje varió entre las plataformas consultadas y no corresponde al total de vendedores del mercado.
Además, 77% de los vendedores encuestados señaló algún impacto sobre sus clientes y 68% reportó una menor capacidad para reinvertir en inventario, personal o crecimiento. Otro 44% dijo estar considerando abandonar sus marketplaces.
Restaurantes, entre los sectores afectados
Claudia Ramírez del Palacio, presidenta ejecutiva de CANIRAC señaló que el impacto es especialmente relevante para los restaurantes, ya que 96% de los establecimientos del sector son micro y pequeños negocios. Añadió que el sector enfrenta una informalidad cercana a 71%, por lo que pidió que las reglas fiscales favorezcan la formalización en lugar de desincentivarla.
Por su parte, Guillermo Malpica, director ejecutivo de Alianza In México, señaló que las retenciones fiscales también afectan a los negocios que utilizan plataformas como Uber, Rappi y DiDi para ofrecer sus productos y servicios. En estos casos, explicó, la retención se suma a otras cargas fiscales, regulatorias y administrativas que enfrentan tanto las empresas como los negocios que operan mediante estas plataformas.
La asociación advirtió que la acumulación de cargas fiscales, regulatorias y administrativas puede terminar afectando la capacidad de las empresas para crecer y sostener su actividad.
Buscan mesa técnica antes del Paquete Económico 2027
Otra de las propuestas por parte de las organizaciones es crear una mesa técnica con las autoridades para revisar el impacto de las retenciones fiscales y definir un esquema que permita mantener el cumplimiento fiscal sin afectar la liquidez de las empresas.
Juan Carlos Cante, presidente del Consejo Directivo de ASEM, señaló que el objetivo debe ser que las empresas sobrevivan y crezcan, ya que los negocios que cierran dejan de generar empleos, actividad económica y recaudación.
La petición se da antes de la presentación del Paquete Económico 2027, anunciado esta mañana por la presidenta Claudia Sheinbaum, por lo que las organizaciones buscan que el Gobierno Federal evalúe un ajuste a las tasas vigentes.
Imagen principal: Aline Sarmiento.


