La baja cultura digital (64%) y los sistemas heredados (62%) que no están integrados son los principales obstáculos para avanzar hacia un modelo de compliance digital en las empresas. Así lo señala el Panorama Global de Gobernanza, Compliance y Transformación Digital de SoftExpert.

Josiani Silveira, CEO da SoftExpert

Para Josiani Silveira, CEO de SoftExpert, el problema no se limita a la disponibilidad de herramientas tecnológicas, sino a la forma en que las empresas incorporan la transformación digital en sus operaciones.

“Observamos que el mayor cuello de botella es trabajar en la cultura de la empresa en relación con la transformación digital. La gran mayoría de las organizaciones de sectores críticos todavía intenta gestionar riesgos complejos con herramientas obsoletas o con falta de integración, exponiendo sus negocios a numerosas vulnerabilidades”, señaló Silveira en entrevista con Mobile Time Latinoamérica. 

Una situación que se refleja en la resistencia de los colaboradores a abandonar los procesos manuales, la dependencia de hojas de cálculo y la adopción limitada de nuevas soluciones. Estas condiciones incrementan la exposición a errores humanos y dificultan la identificación de riesgos.

“No es casualidad que capacitar a los colaboradores en transformación digital aparezca empatado con mejorar la gestión de riesgos regulatorios como la principal prioridad para los próximos dos años, con un 58%”, agrega.

Dificultades para medir los riesgos

Según el estudio, cerca del 40% de las empresas de sectores regulados reconoce haber experimentado impactos relevantes por incumplimientos, mientras que el 23% reporta crisis de compliance entre una y tres veces al año. Además, el 41% de los entrevistados no sabe si su empresa ha sido afectada por este tipo de situaciones. 

Esta falta de visibilidad representa otro desafío para las empresas, pues limita su capacidad para identificar incidentes, medir sus consecuencias y adoptar medidas preventivas.

Ante este panorama, Silveira plantea que el cumplimiento normativo debe adquirir un papel más estratégico dentro de las organizaciones. “El compliance debe dejar de considerarse simplemente un centro de costos o un requisito burocrático para convertirse en un verdadero activo de desempeño”, afirmó. 

IA y automatización en el compliance

Ante esta situación, la inteligencia artificial comienza a ganar protagonismo en la gestión del cumplimiento normativo. Según la investigación, el 75% de los entrevistados utiliza IA o planea adoptarla en los próximos dos años. Asimismo, el 50% ya emplea automatización robótica de procesos (RPA).

Entre los beneficios, el 64% destaca una mejor visibilidad de los riesgos y el 53% una identificación más rápida de los problemas. Sin embargo, la adopción de estas herramientas también exige controles sobre privacidad, calidad de los datos y trazabilidad.

“Estas tecnologías ya se están utilizando para la automatización de controles, la evaluación de riesgos, el monitoreo de transacciones, el análisis de grandes volúmenes de información, la clasificación y priorización de alertas y el seguimiento en tiempo real, por ejemplo”, explica.

Aunque el estudio no abordó específicamente el papel de los agente de IA autónomos en los procesos de compliance. Silveira considera que es posible contar con modelos predictivos y monitoreo casi en tiempo real, pero sin dejar de tener una IA gobernada en producción, con explainability y logs auditables.

“Es necesario tener en cuenta el otro lado: cuanto más avanza la IA, mayor es la necesidad de gobernanza, especialmente en materia de privacidad, Shadow IT, calidad de los datos, data owners, explainability y logs auditables”, puntualiza.

América Latina avanza

En el ámbito regional, el estudio caracteriza a América Latina como un mercado en evolución, impulsado por las exigencias regulatorias y el desarrollo de leyes de protección de datos, como la Ley General de Protección de Datos Personales de Brasil.

Sin embargo, la región todavía enfrenta limitaciones de infraestructura y desafíos relacionados con la integración de sistemas heredados, la calidad de los datos y la consolidación de una cultura organizacional orientada al cumplimiento digital.

En contraste, América del Norte presenta un mayor nivel de madurez tecnológica, favorecido por la disponibilidad de capital y la presencia de sectores altamente regulados, como la banca y la industria farmacéutica.

Mientras que en los mercados más maduros los desafíos avanzan hacia la gobernanza de la inteligencia artificial y la interoperabilidad de sistemas complejos, en América Latina todavía es necesario fortalecer las bases tecnológicas y organizacionales del compliance.

De cara a 2030, la tendencia apunta a un modelo de compliance integrado, continuo y predictivo. El 32% destaca el uso de IA y analítica de datos, mientras que el 27% señala la auditoría continua y el monitoreo en tiempo real.

“El principal cambio que deberíamos ver en un futuro próximo es que el compliance dejará de funcionar predominantemente como una función de verificación posterior y pasará a operar como una capacidad integrada de monitoreo, anticipación de riesgos, generación de evidencias y apoyo a la toma de decisiones estratégicas de negocio de las empresas”, concluye.

 

***************************

¡Reciba gratuitamente el boletín de Mobile Time Latinoamérica y manténgase bien informado sobre tecnología móvil y negocios! Regístrese aquí.

Las ilustraciones de los artículos son producidas por Mobile Time con IA.