El Banco de la República prepara ajustes regulatorios para ampliar los casos de uso de Bre-B y llevar la infraestructura de pagos inmediatos al segmento empresarial. Así lo anunció el Gerente general del Banco, Leonardo Villar.
La propuesta normativa, actualmente en comentarios de la industria, busca habilitar pagos empresariales y de gobierno, recaudos, pagos de nómina y a proveedores, ampliando el alcance de Bre-B más allá de las transferencias entre personas y los pagos a comercios, que actualmente concentran sus principales operaciones. Se prevé que estos servicios podrían estar disponibles progresivamente a partir de 2027.

Ana María Prieto, directora del Departamento de Sistemas de Pago del Banco de la República.
De acuerdo con Ana María Prieto, directora del Departamento de Sistemas de Pago del Banco de la República, la expansión toma como referencia la experiencia de otros sistemas de pagos inmediatos en el mundo, que después de consolidar los pagos entre personas y a comercios incorporaron nuevos casos de uso para atender necesidades de empresas y gobiernos.
“Bre-B está listo para crecer, para innovar y para soportar ahora también pagos empresariales”, señaló a Mobile Time Latinoamérica.
Nómina, proveedores y recaudos
La expansión permitirá que las empresas puedan utilizar Bre-B para realizar operaciones que actualmente gestionan mediante otros mecanismos, como la dispersión de nómina, pagos a proveedores y recaudos. Prieto explicó que las empresas accederán a estos servicios a través de las entidades financieras con las que actualmente trabajan.
Por ejemplo, una compañía que hoy utiliza un banco para realizar la dispersión de su nómina podrá contar con Bre-B como una alternativa para efectuar esos pagos. “Las condiciones del servicio y la manera como se va a ofrecer se lo entregará y suministrará la entidad financiera que le presta hoy los servicios”, agregó
La implementación no será inmediata ni ocurrirá de manera simultánea para todas las empresas. Primero deberá concluir el proceso regulatorio y posteriormente se realizarán los desarrollos tecnológicos necesarios con la industria. “Es un desarrollo paulatino y estamos precisamente definiendo las normas, pero también el cronograma que vamos a seguir para lograr ese hito en Bre-B”, indicó.
Pagos empresariales
La propuesta también incorpora el concepto de servicios de valor agregado, que permitirá desarrollar funcionalidades adicionales alrededor de las transacciones. Entre los posibles casos se encuentran el comercio electrónico y herramientas como Request to Pay, además de otros servicios que podrán definirse posteriormente junto con la industria.
“Lo que vemos también no es solamente facilitar la mera transacción, que el pago finalmente llegue de un punto A a un punto B, sino que empiezan a adicionársele servicios conexos o de valor agregado”, señaló.
Estos servicios podrían generar nuevas oportunidades de innovación y monetización para los participantes del ecosistema, al permitirles ofrecer funcionalidades diferenciadas a empresas y otros segmentos de usuarios. “En la experiencia internacional hemos podido identificar la mayor cantidad de creatividad y seguramente la mayor oportunidad de monetización”, agregó.
El Banco de la República prevé cerrar 2026 con las definiciones regulatorias para que los nuevos servicios empresariales puedan comenzar a desarrollarse de manera progresiva durante 2027.
La regulación también busca establecer las condiciones de participación de entidades que no administran directamente medios de pago, pero que procesan órdenes de pago y transferencias de fondos para terceros, como algunas fintech, fiduciarias y comisionistas de bolsa.
Con estos cambios, Bre-B busca avanzar hacia una infraestructura que no solo facilite pagos inmediatos entre personas y comercios, sino que también pueda soportar una mayor variedad de operaciones empresariales y servicios asociados.
Foto: Laura Suárez


