La Superintendencia de Banca, Seguros y AFP (SBS) del Perú concluyó la fase de diagnóstico de su proyecto de Open Finance y avanza en el desarrollo de la regulación que permitirá iniciar el intercambio de información financiera entre entidades a partir de enero de 2028.

Claudia Cánepa Silva, jefa del Departamento de Finanzas Abiertas de la SBS.
En entrevista con Mobile Time Latinoamérica, Claudia Cánepa Silva, jefa del Departamento de Finanzas Abiertas de la SBS, explicó que el organismo mantiene el cronograma definido en la hoja de ruta publicada este año, cuyo siguiente paso será elaborar la regulación y las especificaciones técnicas que regirán el nuevo ecosistema.
«La hoja de ruta contempla emitir la regulación en enero de 2027 para otorgar un año de adecuación a las entidades y lograr que los primeros intercambios de información comiencen en enero de 2028», afirmó.
Esta semana la SBS publicó los lineamientos para las Finanzas Abierta, que hace parte de la fase 2. El documento estará abierto a comentarios de entidades financieras, fintech, gremios, especialistas y ciudadanos hasta el 7 de agosto de 2026, antes de avanzar hacia la regulación definitiva.
Diagnóstico reveló distintos niveles de preparación
Durante los últimos meses, la SBS realizó cuestionarios, reuniones bilaterales y cinco mesas de trabajo con bancos, aseguradoras, cooperativas, fintech, proveedores tecnológicos, gremios y autoridades públicas.
El diagnóstico mostró que una parte importante de la industria cuenta con experiencia en el desarrollo de soluciones basadas en APIs, tecnología que constituye la base del modelo de Open Finance.
Sin embargo, también evidenció que el sector financiero presenta distintos niveles de madurez tecnológica. «Hay empresas que van a necesitar trabajar para cerrar algunas brechas tecnológicas antes de incorporarse al sistema», explicó. La SBS indicó que su papel será establecer lineamientos y regulación, mientras que cada entidad deberá realizar las inversiones y adecuaciones necesarias.
Con el diagnóstico también se concluyó que el Sistema de Finanzas Abiertas comenzará con la participación obligatoria de los principales bancos del país, aunque otras entidades que demuestren estar preparadas podrán incorporarse voluntariamente desde el inicio.
“La incorporación del resto de las instituciones será progresiva e incluirá posteriormente a bancos medianos, compañías de seguros, administradoras de fondos de pensiones y cooperativas”, señaló Cánepa.
Habilitar el papel de las fintech
Paralelamente, el regulador evalúa el mecanismo más adecuado para integrar a las fintech que actualmente no forman parte de su perímetro de supervisión. El crecimiento y participación de estas empresas en el ecosistema financiero peruano es fundamental porque han logrado atender segmentos de mercado que tradicionalmente no son cubiertos por la banca.
«Estamos evaluando cuál es el mejor mecanismo para que ellas también puedan ingresar. Creemos que es importante porque muchas veces atienden nichos de mercado que no siempre son atendidos por la banca tradicional o que no encuentran productos que se ajusten a sus necesidades», explicó.
Para avanzar en ese proceso, la SBS ya dio un primer paso para facilitar la colaboración entre bancos y empresas tecnológicas con la regulación de Banking as a Service (BaaS), una norma publicada el pasado 3 de julio.
Esta normativa permite que las entidades financieras habiliten a fintech para ofrecer servicios financieros utilizando su infraestructura, aunque la responsabilidad regulatoria y frente al usuario seguirá recayendo sobre la institución supervisada. «Es un paso intermedio que habilita a las fintech para ofrecer servicios financieros, mientras la entidad financiera mantiene la responsabilidad frente al supervisor y frente al usuario», afirmó.
Asimismo, agregó que “los límites operativos previstos en la regulación serán definidos por cada entidad financiera, mientras que la SBS verificará que sean razonables y cumplan con las normas de prevención de lavado de activos y gestión de riesgos”.
El usuario será el dueño de sus datos
Uno de los principios que guiarán el modelo peruano será que el usuario mantenga el control sobre su información financiera. «La persona es la dueña de su información y tiene el derecho de decidir con qué tercero desea compartirla», señaló la funcionaria.
No obstante, reconoció que uno de los principales desafíos será educar a la población sobre este nuevo derecho. Por ello, la SBS prepara un plan de educación financiera y difusión que buscará involucrar a otras autoridades y a la industria para generar confianza entre los usuarios antes de la entrada en funcionamiento del sistema.
Otro aspecto importante es que se busca que Open Finance contribuya a incrementar la competencia, fomentar la innovación y ampliar la inclusión financiera. Según la entidad, aunque Perú registra cerca de un 80% de bancarización, apenas una tercera parte de las personas bancarizadas cuenta con un crédito formal, lo que evidencia oportunidades para ampliar el acceso al financiamiento.
Cánepa señaló que la información generada por billeteras digitales y otros servicios financieros permitirá construir mejores perfiles de riesgo y facilitar el acceso al crédito para personas y pequeños emprendimientos que hoy permanecen fuera del sistema financiero formal.
Experiencias de Brasil, Chile y Colombia
El diseño del Sistema de Finanzas Abiertas peruano también se nutrió de la experiencia de otros países de la región. Durante la fase de diagnóstico, la SBS sostuvo reuniones con especialistas que participaron en la implementación de Open Finance en países como Brasil y Chile, además de analizar los avances regulatorios de Colombia.
Para Cánepa, estas experiencias permitieron identificar buenas prácticas tanto en la construcción del marco regulatorio como en la definición del modelo de participación de las entidades financieras. «Nos reunimos con expertos que han trabajado en la implementación de iniciativas similares en Brasil y Chile, además de especialistas que asesoran a empresas fintech sobre su ingreso al perímetro regulatorio», explicó.
Uno de los principales aprendizajes fue que los modelos con participación obligatoria para las principales entidades financieras han mostrado mejores resultados que aquellos basados únicamente en la adhesión voluntaria.
«Hemos visto a nivel regional que funciona mejor un modelo que tienda a una participación obligatoria. Por eso empezaremos obligatoriamente con los principales bancos, aunque cualquier empresa que esté preparada podrá incorporarse desde el primer día», señaló.
También agregó que otro aspecto tomado como referencia fue la necesidad de iniciar cuanto antes las campañas de educación financiera. En ese caso, autoridades brasileñas recomendaron comenzar este trabajo con suficiente anticipación, ya que la adopción del modelo depende en gran medida de que los usuarios comprendan que son los propietarios de sus datos financieros y puedan decidir con quién compartirlos.


