El 92% de los mexicanos prevé que, en los próximos cinco años, administrará sus finanzas principalmente a través de apps financieras o esquemas híbridos que combinan banca tradicional con plataformas tecnológicas, y sólo 8% proyecta operar exclusivamente dentro del sistema bancario convencional. Así lo reveló el estudio «Súper Apps: el nuevo motor de inclusión financiera en México” elaborado por The Competitive Intelligence Unit (CIU) y DiDi.
Para los analistas, los resultados marcan una transición de fondo: el acceso a servicios financieros deja de depender de sucursales físicas para trasladarse al entorno móvil. En este proceso, las súper apps serán un eje clave, al integrar servicios financieros dentro de plataformas de uso cotidiano.
El estudio fue elaborado con base en 4.565 entrevistas realizadas entre septiembre y octubre de 2025 y no corresponde al lanzamiento de nuevos productos, sino a un diagnóstico sobre tendencias, hábitos y necesidades financieras emergentes a partir del comportamiento real de los usuarios.
Súper apps: la estrategia detrás de la adopción
Actualmente, más de 19,5 millones de mexicanos utilizan servicios financieros digitales. Sin embargo, el punto relevante no es sólo el acceso, sino también la integración de estos servicios en la vida diaria. El estudio revela que 86% de los usuarios de DiDi Servicios Financieros percibe que estos productos han mejorado su economía personal.
Este indicador se destaca en el norte del país, donde la tenencia de productos financieros supera 84%, mientras que en el sur apenas alcanza 67,7%, una diferencia de más de 16 puntos porcentuales. Desde el punto de vista de The CIU, esto fue resultado de habilitar el acceso financiero desde el smartphone, incluso en zonas con menor infraestructura bancaria.
Por eso, las “súper apps” comienzan a consolidarse como un modelo relevante, al integrar servicios de movilidad, entregas y finanzas en una misma plataforma, que convierten cada interacción en un punto de contacto financiero.
En el caso de DiDi, esta integración forma parte de su estrategia para escalar servicios financieros sobre una base de usuarios recurrentes. La compañía detalló que ha incorporado pagos digitales, crédito y cuentas de ahorro en su aplicación, lo que facilita la adopción sin requerir que el usuario migre a otros entornos.
A diferencia de la banca tradicional, estos modelos utilizan información transaccional y comportamiento digital —como frecuencia de uso, pagos y actividad dentro de la plataforma— para evaluar a los usuarios, lo que permite ofrecer crédito incluso a personas sin historial financiero previo.
Estrategia de ahorro
El estudio señala que este modelo permite reducir fricciones de entrada y aprovechar la confianza generada en servicios cotidianos. Actualmente, en crédito digital, DiDi concentra 21% de participación de mercado, mientras que 50% de quienes conocen su oferta han solicitado algún préstamo.
Por otro lado, la estrategia en la parte de ahorro se apoya en su operación a través de la sociedad financiera popular J.P. Sofiexpress, lo que le permite ofrecer cuentas digitales dentro del marco regulatorio mexicano.
De acuerdo con datos de DiDi, su producto de ahorro supera los 2 millones de usuarios en menos de un año. En la parte de pagos, la compañía compartió que DiDi Pay ha superado los 40 millones de transacciones desde su lanzamiento, consolidándose como una herramienta de uso frecuente.
El estudio proyecta que la evolución de las súper apps apunta hacia la integración total de servicios financieros en una sola plataforma, donde los usuarios puedan moverse, pagar, financiarse, ahorrar y protegerse sin cambiar de aplicación.
La brecha de la inclusión digital se reduce
La digitalización también abre oportunidades para reducir brechas históricas. En México, el acceso a servicios financieros es menor para mujeres (72,8%) que para hombres (80,9%), según cifras de The CIU. En el caso de DiDi, 45% de los créditos y tarjetas otorgados corresponden a mujeres, lo que refleja un avance en la inclusión financiera de este segmento, de acuerdo con la empresa.
Además, el estudio identifica un crecimiento en la incorporación de segmentos más jóvenes al sistema financiero a través de plataformas digitales. La posibilidad de acceder a servicios desde el celular, sin necesidad de historial crediticio o interacción con sucursales, facilita la entrada de nuevos usuarios que anteriormente operaban fuera del sistema formal, detalla el reporte.
El estudio también señala que “la conectividad, más que la infraestructura bancaria, se convierte así en el vehículo más eficiente para reducir una brecha que durante años permaneció estática» y concluye: “México está cerrando su brecha financiera no por la banca, sino por la conectividad”.
Insurtech son la siguiente capa de inclusión
La siguiente capa de esta transformación son los seguros on-demand, un modelo que en México va en crecimiento. Actualmente, sólo 23% de la población cuenta con algún seguro. Este tipo de coberturas específicas representan, según el análisis, “la próxima gran palanca de inclusión financiera en el país».
A diferencia del modelo tradicional, los seguros on-demand se construyen sobre infraestructura tecnológica que permite suscripciones automáticas, precios dinámicos, activación instantánea e integración vía API dentro de apps de movilidad o pagos. Por eso, su crecimiento está ocurriendo dentro de ecosistemas digitales, no fuera de ellos.
En ese sentido, DiDi ya cuenta con experiencia en este modelo. La compañía opera un ecosistema insurtech desarrollado en China, que incluye seguros de salud, accidentes, enfermedades críticas y coberturas temporales bajo demanda.
La imagen principal fue creada por Mobile Time con IA.


