La Comisión Reguladora de Telecomunicaciones (CRT) abrió el debate sobre el uso de 5G para redes industriales en México, al plantear dos esquemas diferenciados de acceso al espectro radioeléctrico y evaluar si existe mercado para un modelo de prestación comercial de servicios de conectividad industrial, más allá de la autoprovisión por parte de las propias empresas.
Durante una mesa de discusión sobre el plan de licitaciones, funcionarios de la CRT explicaron que la legislación vigente ya permite el despliegue de redes industriales, pero bajo figuras regulatorias con alcances distintos. Lo que tendría implicaciones directas en el modelo de negocio, el tipo de usuario y las obligaciones asociadas.
Autoprovisionamiento como punto de partida regulatorio
La CRT dejó claro que el despliegue de redes 5G industriales en México hoy se da principalmente bajo esquemas de autoprovisionamiento, es decir, redes privadas operadas directamente por las propias empresas para sus procesos productivos, sin intermediarios y sin fines de comercialización.
Este modelo se articula mediante autorizaciones de redes inteligentes y autorizaciones de uso secundario del espectro, figuras que permiten a una empresa industrial acceder al espectro de manera directa, siempre que la red se utilice exclusivamente para su operación interna.
Bajo este esquema, una empresa puede desplegar redes privadas 5G para automatización, control de procesos, logística interna o monitoreo, pero tiene prohibido ofrecer servicios de telecomunicaciones a terceros, incluso si estos se encuentran dentro del mismo parque industrial.
Funcionarios de la CRT coincidieron en que este punto es central: el autoprovisionamiento no es un mecanismo para crear oferta de conectividad, sino una herramienta para que industrias con alta madurez tecnológica gestionen su propia infraestructura 5G.
5G como servicio industrial
A partir de este marco de autoprovisionamiento, la CRT plantea la posibilidad de abrir un segundo nivel del ecosistema 5G industrial, enfocado en la prestación comercial de servicios de conectividad, donde el espectro no sea solicitado por la industria usuaria, sino por proveedores especializados.
Este modelo implicaría licitaciones públicas de espectro para empresas integradoras, operadores o desarrolladores de soluciones, que podrían ofrecer 5G industrial como servicio, bajo esquemas llave en mano que incluyan diseño, despliegue, operación y administración de la red.
Esto quiere decir que mientras el autoprovisionamiento pone la carga técnica y regulatoria en la industria, el modelo comercial permitiría que empresas sin capacidades en telecom propias accedan a soluciones 5G, contratando conectividad como un servicio especializado.
“La pregunta central es si hay espacio en México para un mercado de comercialización de servicios de conectividad industrial”, señaló la CRT al explicar que el objetivo no es replicar el modelo del mercado móvil masivo, sino habilitar soluciones diseñadas para necesidades productivas específicas.
Uso del espectro 5G: redes dedicadas y cobertura localizada
En la mesa se subrayó que el uso del espectro para redes industriales tiene características distintas al de los servicios móviles tradicionales.
En lugar de atender a grandes volúmenes de población, estas redes pueden operar en áreas geográficas muy acotadas, como una planta, una mina o una terminal logística, y conectar principalmente máquinas, sensores y sistemas, no usuarios finales con teléfonos móviles.
La CRT también explicó que la legislación ya contempla estas diferencias, tanto en términos de asignación como de derechos a pagar, y que el análisis de costos y contraprestaciones debe hacerse caso por caso, considerando factores como la banda utilizada, la tecnología, el tipo de servicio y la cobertura requerida.
Asimismo, se destacó que el marco legal permite el uso de distintas bandas y tecnologías, no únicamente 5G, aunque esta última es vista como un habilitador clave para aplicaciones de automatización, baja latencia y alta confiabilidad en entornos industriales.
Ya hay proyectos 5G existentes
Aunque el debate sobre un mercado comercial de redes industriales aún está abierto, la CRT reconoció que ya existen proyectos en operación o en fase piloto en México bajo esquemas de uso secundario del espectro.
Entre los casos mencionados se encuentran despliegues de redes 5G en fábricas, terminales portuarias y aplicaciones de realidad aumentada, como un proyecto desarrollado en un recinto arqueológico.
Estos proyectos, explicaron los funcionarios, hoy pueden encuadrarse dentro de las autorizaciones de redes inteligentes, pero con la limitación de que no permiten la prestación de servicios comerciales, lo que abre la discusión sobre si un modelo de licitación podría ampliar el alcance y la escala de este tipo de soluciones.
Costos, vigilancia y siguientes pasos
Durante la mesa también se abordaron preocupaciones relacionadas con el costo del espectro, que participantes del sector advirtieron que puede inhibir la inversión en proyectos industriales, así como la necesidad de reforzar los mecanismos de vigilancia y verificación del uso autorizado del espectro para evitar asimetrías regulatorias.
La CRT respondió que el tratamiento del espectro para redes industriales no debe generalizarse a partir del modelo de banda ancha móvil y que ya existen esquemas diferenciados en la Ley Federal de Derechos. El regulador aseguró que trabaja en fortalecer sus capacidades de monitoreo y supervisión.
Como siguiente paso, se invitó a los interesados a enviar comentarios y propuestas al correo [email protected], además de participar en futuros formularios y mesas de trabajo que servirán para evaluar el interés real del mercado y definir, en su caso, los lineamientos de una eventual licitación de espectro para redes industriales.


