Microsoft y Mastercard están sentando las bases para una nueva etapa del comercio electrónico en Latinoamérica. Ahora, los agentes de IA no solo recomiendan productos, sino que ejecutan pagos bajo esquemas de tokenización y reglas de gasto previamente autorizadas por el usuario.
Se trata de una oportunidad de mercado que, de acuerdo con estimaciones de McKinsey y BCG, podría alcanzar los US$5 billones a nivel global, transformando la economía digital regional.
Durante el webinar “La revolución del Agentic Commerce: cómo aprovechar la oportunidad de $5 billones en América Latina” organizado por Finnosummit, ejecutivos de Microsoft, Mastercard y la fintech Skyfire detallaron cómo el llamado agentic commerce está evolucionando desde la fase experimental hacia modelos operativos basados en pagos tokenizados, autenticación robusta y presupuestos programables.
Agentic Commerce
Hao Wang, Principal of Payment Product Management en Microsoft AI, explicó que la compañía lanzó recientemente soluciones como Brand Agent y Copilot Checkout, integradas en su ecosistema de copilotos. Por medio de Brand Agent, el usuario ya no «busca», sino que «conversa». Mientras que con Copilot Checkout, el usuario ya no «paga» (manualmente), sino que «autoriza» la intención. Su objetivo es que el agente funcione como un “concierge” digital.
Desde su perspectiva, “la experiencia ya no está basada en la búsqueda”. En otras palabras, en lugar de realizar búsquedas manuales, el usuario puede delegar una intención permanente, como mantener cierto producto disponible en casa. Entonces, el agente monitorea inventario, reconoce marcas preferidas y ejecuta la compra cuando corresponde.
No obstante, Wang subrayó que Microsoft se enfoca en la capa de descubrimiento e intención. “En Microsoft podemos ayudar al usuario a descubrir y entender su intención (…) pero para facilitar la transacción necesitamos a Mastercard, que es quien ayuda a liquidar la operación y completar el pago para que la compra realmente ocurra”, explicó. Es decir, la ejecución del pago y su liquidación recaen en la infraestructura financiera.
Pagos tokenizados como requisito estructural
Desde la perspectiva de Mastercard, el e-commerce impulsado por agentes requiere condiciones técnicas claras para operar con seguridad.
Guida Sousa, SVP Digital Payments para LAC en Mastercard, señaló que el modelo actual no es de autonomía total, sino de delegación supervisada. El usuario conserva el control, especialmente en el alta del agente y en la definición de permisos de pago.
En este entorno, la tokenización se convierte en un elemento central. Las transacciones ejecutadas por agentes deben viajar como tokens, no como datos sensibles expuestos, con el objetivo de reducir el riesgo de fraude y mejorar la autorización por parte de emisores.
Además, la autenticación -incluyendo biometría y passkeys- forma parte de la arquitectura necesaria para que el ecosistema confíe en transacciones iniciadas por software. La lógica, de acuerdo con los directivos, es que menos fricción facilita la adopción, pero sin tokenización y autenticación robusta, la confianza no escala.
Presupuesto programable
Mientras Microsoft redefine la experiencia y Mastercard asegura la infraestructura de pago, Skyfire introduce el presupuesto programable como tercer componente de esta alianza.
Randall Davies, Head of Business de Skyfire, explicó que los agentes autónomos requieren un modelo distinto al tradicional KYC (Know Your Customer, por sus siglas en inglés). «El KYC existe para responder tres preguntas: quién está transaccionando, a quién representa y si está autorizado”, señaló.
En un entorno de comercio autónomo, el actor es un agente de software que puede operar de forma continua. Por ello, el concepto de “Know Your Agent” (KYA) no solo verifica identidad, sino también alcance, según Davies.
“KYA se enfoca en verificar la plataforma del agente (…) qué permisos tiene, cuál es su alcance de gasto y si su comportamiento puede auditarse y revocarse cuando sea necesario”, explicó. Además, añadió que, en la práctica, esto significa que el agente puede operar con una billetera con reglas predefinidas.
Se le puede autorizar un monto máximo semanal, limitarlo a ciertos comercios o establecer una vigencia específica. Si se sale de esos parámetros, la autorización puede revocarse antes de que el pago se liquide.
América Latina: infraestructura y oportunidad
El despliegue en América Latina enfrenta retos estructurales. Davies señaló que esto se debe a que la infraestructura de pagos está fragmentada y existen más de 20 marcos regulatorios distintos, lo que complica la escalabilidad del modelo.
Sin embargo, la región cuenta con alta penetración de billeteras digitales y sistemas de pagos en tiempo real, lo que puede facilitar la adopción si la tokenización y la interoperabilidad avanzan del lado adquirente.
A mediano plazo, los ejecutivos coincidieron en que los agentes cambiarán la forma en que los usuarios descubren y eligen productos en el e-commerce. No obstante, la parte financiera —la liquidación y compensación de los pagos— seguirá operando sobre la infraestructura actual, ahora fortalecida con tokenización, autenticación y reglas programables.
En este contexto, también estuvieron de acuerdo en que el avance del e-commerce con agentes de IA no depende solo de que el modelo recomiende mejor, sino de que combine inteligencia con pagos tokenizados y límites de gasto definidos desde el inicio.
Cabe destacar que, aunque las herramientas de Microsoft ya están operativas a nivel global, su impacto en Latinoamérica depende de la adopción de los comercios locales. El impulso real viene de permitir que la IA no solo ‘sugiera’ compras, sino que las ejecute de inicio a fin de forma segura, gracias a que Mastercard y Skyfire ponen los candados financieros (tokens y límites de gasto) para que el usuario pueda delegar su tarjeta sin miedo.
La clave para los expertos no es automatizar sin control, sino permitir delegar decisiones manteniendo reglas claras.
La imagen principal fue creada por Mobile Time con IA.


