La Copa Mundial de la FIFA 2026 no solo será el torneo más grande de la historia por cantidad de equipos, sedes en los tres países de Norteamérica. También se convertirá en una de las mayores pruebas para las redes móviles en los tres países anfitriones.
Según un análisis de Ookla, el evento exigirá una infraestructura robusta para soportar el tráfico generado por millones de usuarios que utilizarán sus dispositivos móviles para acceder a entradas digitales, compartir contenido en redes sociales, consumir transmisiones en línea y mantenerse conectados durante los partidos.
La edición 2026 contará con 48 selecciones, 16 estadios distribuidos en Estados Unidos, Canadá y México, y una afluencia de visitantes sin precedentes. Además, las entradas serán gestionadas exclusivamente a través de la aplicación oficial FIFA World Cup 2026, lo que incrementará la dependencia de la conectividad móvil.
«Este Mundial será el primero que se celebra plenamente en la era del 5G, donde la conectividad ha pasado de ser algo deseable a convertirse en una necesidad», explicó Mike Dano, Lead Industry Analyst de Ookla, en entrevista con Mobile Time Latinoamérica.

Imágen: Ookla
México enfrenta retos en capacidad y cobertura
De los tres países, los estadios mexicanos podrían registrar velocidades medianas de descarga inferiores a las observadas en Estados Unidos y Canadá. El estadio de Ciudad de México, en el que se celebrará este jueves 11 de junio la inauguración, se ubica en el último lugar en velocidad.
El análisis de Ookla evaluó áreas urbanas de aproximadamente 500 kilómetros cuadrados alrededor de los tres estadios que albergarán encuentros del Mundial: el Estadio Akron de Guadalajara, el Estadio BBVA de Monterrey y el Estadio Banorte de Ciudad de México.
El estadio de Ciudad de México registra en velocidad de subida (35.66 Mbps), velocidad de subida (8.38 Mbps). No obstante, dentro del mercado mexicano, Telcel mostró un mejor desempeño que AT&T y Altan Redes en las zonas que albergarán partidos y concentraciones masivas de aficionados.
Para obedecer a la demanda de conectividad, el gobierno de México le otorgó espectro temporal a los tres operadores, que incluirá descuentos regulatorios y acceso extraordinario a bandas como 1.9 GHz y 3.3 a 3.6 GHz para evitar saturaciones en las redes móviles durante el torneo.
Según Ookla, en el caso de México las limitaciones relacionadas con la disponibilidad de espectro y el despliegue de infraestructura han contribuido a que las velocidades móviles previstas para las sedes mexicanas se ubiquen por debajo de las observadas en Estados Unidos y Canadá.
Canadá se ubica en una posición intermedia
Aunque las sedes canadienses muestran un mejor desempeño que las mexicanas en términos de velocidades medianas de descarga móvil, los resultados analizados por Ookla indican que aún se encuentran por detrás de los estadios de Estados Unidos. Esta diferencia responde principalmente a los distintos niveles de disponibilidad de espectro de banda media para 5G y a las inversiones realizadas por los operadores en infraestructura de red.
El informe señala que Canadá llega al Mundial 2026 con redes 5G más consolidadas que las de México, lo que permitirá ofrecer una experiencia de conectividad más robusta para los aficionados. Sin embargo, las velocidades registradas en sus sedes mundialistas no alcanzan los niveles observados en algunos de los estadios estadounidenses más avanzados, donde los operadores han desplegado soluciones específicas para soportar grandes concentraciones de usuarios.
Además, Canadá tendrá un papel importante en la experiencia de roaming internacional durante el torneo. De acuerdo con Ookla, los acuerdos entre operadores y la disponibilidad de acceso a redes 5G serán determinantes para los visitantes extranjeros, especialmente aquellos procedentes de América Latina que se desplacen entre los tres países anfitriones
Estados Unidos lidera en desempeño de redes
El estudio de la Ookla revela que los aficionados que asistan a los estadios estadounidenses pueden esperar velocidades móviles superiores a las registradas en las sedes de Canadá y México.
Entre todos los recintos analizados, el Mercedes-Benz Stadium de Atlanta destacó por ofrecer las velocidades de descarga y carga móvil más rápidas durante el segundo semestre de 2025.
De acuerdo con Dano, esta ventaja responde principalmente a dos factores: la disponibilidad de espectro radioeléctrico y la inversión en infraestructura de red. «Cuando existe suficiente espectro y una infraestructura adecuada, especialmente en lugares de alta concentración de usuarios como los estadios, los resultados son evidentes», señaló.
El roaming será clave
Más allá de la experiencia dentro de los estadios, el informe advierte que uno de los mayores desafíos estará relacionado con los servicios de roaming internacional.
Los resultados muestran diferencias importantes dependiendo del operador de origen y de la red visitada. Por ejemplo, los clientes de Claro Brasil podrían experimentar velocidades 5G superiores en Estados Unidos frente a usuarios de TIM o Vivo.
En México, los viajeros que utilicen roaming sobre la red de Telcel normalmente accederán a conexiones LTE. Sin embargo, aquellos provenientes de operadores vinculados a América Móvil —como algunos usuarios de Brasil o Guatemala— o clientes de Telus en Canadá tendrían mayores probabilidades de conectarse a la red 5G.
Un laboratorio para el futuro de las redes
Aunque los operadores de Estados Unidos, Canadá y México llevan meses preparando sus redes para el incremento de tráfico que traerá el torneo, Ookla considera que la planificación de capacidad se ha convertido en una tarea permanente.
El crecimiento del consumo de datos, la expansión de aplicaciones de video y el auge de los servicios basados en inteligencia artificial están incrementando constantemente la demanda sobre las redes móviles.
En ese contexto, la Copa Mundial 2026 servirá como una prueba de fuego para evaluar la madurez de las redes 5G y la capacidad de los operadores para responder a eventos de alta densidad de tráfico, en una experiencia cada vez más digitalizada y dependiente de la conectividad.


