La Cámara de Diputados de México aprobó este miércoles 21 de octubre la reforma conocida como «Ley Antimemes», impulsada por la presidenta Claudia Sheinbaum, en medio de protestas de legisladores de oposición que advirtieron sobre posibles riesgos para la libertad de expresión.
La iniciativa, que propone modificar el Código Penal Federal y la Ley Federal de Protección a la Propiedad Industrial, fue aprobada en lo general con 312 votos a favor y 119 en contra y fue enviada al Ejecutivo federal para su publicación en el Diario Oficial de la Federación (DOF)
El dictamen contempla penas de uno a cinco años de prisión y multas económicas por utilizar o imitar, a escala comercial, logotipos, emblemas, dominios electrónicos o documentos oficiales con la intención de cometer un fraude. También endurece las sanciones contra la piratería y la distribución no autorizada de contenidos protegidos por derechos de autor.
Tras una sesión de casi 10 horas, ninguna de las 177 reservas presentadas fue incorporada al dictamen, incluidas las propuestas de legisladores del PAN, PRI y Movimiento Ciudadano (MC) para establecer excepciones expresas que protegieran los usos periodísticos, informativos, educativos, artísticos, humorísticos, de parodia, sátira, crítica y opinión.

Segunda Sesión Ordinaria del 21 de octubre de 2026. Cámara de Diputados.
Durante la discusión, diputados de oposición realizaron una protesta satírica en el pleno, con pancartas que llevaban la leyenda «Censura de Morena», memes alusivos a la presidenta Claudia Sheinbaum y carteles en forma de lápida con el mensaje «Aquí murió la libertad de expresión«. Con esta representación, buscaron ilustrar los posibles riesgos de censura que, a su juicio, implica la reforma.
Uno de los principales puntos de controversia fue el artículo que establece sanciones por el uso fraudulento de identidades gráficas institucionales. La oposición argumentó que su redacción podría permitir interpretaciones que afecten la crítica política y los contenidos satíricos difundidos en internet.
El diputado César Israel, del PAN, advirtió que la falta de garantías expresas para el periodismo y la sátira podría generar un efecto inhibidor sobre la libertad de expresión, debido al riesgo de denuncias y procesos judiciales.
En el mismo sentido, el coordinador del PRI, Rubén Moreira, propuso incorporar una disposición expresa para proteger la libertad de expresión y ofreció respaldar la reforma si se aceptaba la modificación, pero la propuesta no prosperó.
En contraste, la diputada de Morena Rafaela Vianey García rechazó que la reforma represente un mecanismo de censura y sostuvo que las modificaciones buscan armonizar la legislación mexicana con los compromisos del tratado comercial entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), sin restringir la libertad de expresión.
Por su parte, María Luisa Mendoza, del PVEM, explicó que la reforma no busca sancionar a periodistas o caricaturistas, sino combatir la suplantación de identidad y el uso fraudulento de logotipos, dominios electrónicos y documentos oficiales de instituciones públicas.


