«La inteligencia artificial está transformando la economía digital, pero su desarrollo dependerá de una infraestructura capaz de soportar el crecimiento del tráfico, la demanda de cómputo y los nuevos servicios digitales», puntualizó Karim Lesina EVP, Chief External Affairs Officer de Millicom, durante su participación de ANDICOM 2026.
Para Lesina, esta realidad plantea un desafío central para América Latina: generar las condiciones económicas y regulatorias que permitan sostener las inversiones de largo plazo que requerirán las redes del futuro.
La compañía puso el foco en la relación entre infraestructura, inversión y escala, en un momento en el que Millicom está profundizando su presencia en varios mercados de América Latina, y en el caso de Colombia, tras asumir el control de Colombia Telecomunicaciones (Coltel), operación que complementa su negocio de Tigo en el país.
“La inteligencia artificial puede parecer algo intangible, pero la infraestructura que la sostiene es absolutamente real”, afirmó Lesina. Para el operador, detrás de cada modelo de IA, consulta o aplicación existen centros de datos, capacidad de cómputo, fibra óptica, redes móviles, espectro, cables submarinos, ciberseguridad y energía. “Todos estos componentes requieren inversiones significativas y sostenidas”, agregó.
Millicom apuesta por la escala
De ahí que para Millicom, el debate sobre el futuro de las telecomunicaciones en la región no puede limitarse a contar cuántos operadores existen en un mercado. La competencia también debe analizarse teniendo en cuenta la capacidad de inversión, la cobertura, la calidad, la innovación y la posibilidad de competir frente a grandes plataformas digitales globales.
“No existe un número mágico de operadores que produzca automáticamente más competencia, más inversión y mejores resultados para el consumidor”, puntualizó. Esa escala puede convertirse en una herramienta para fortalecer las inversiones, aprovechar mejor las redes y generar eficiencias operativas.
La compañía considera que una mayor escala puede permitir aprovechar mejor las inversiones, compartir capacidades, obtener eficiencias y construir operadores con suficiente fortaleza para competir en un ecosistema digital global.
De redes reactivas a redes predictivas
La inteligencia artificial también está transformando la propia operación de las empresas de telecomunicaciones. Lesina explicó que durante décadas los operadores construyeron redes fundamentalmente reactivas, «cuando se presentaba una falla, se detectaba y posteriormente se solucionaba. Con IA, el sector está avanzando hacia redes capaces de anticipar problemas, mediante el análisis simultáneo de millones de señales».
Esto permite identificar patrones, anticipar comportamientos, optimizar la capacidad y solucionar potenciales problemas antes de que sean percibidos por los usuarios. “Estamos pasando realmente de redes que reaccionan a redes que anticipan”, sostuvo.
En su concepto, esta transformación podría convertirse en una de las principales aplicaciones empresariales de la IA dentro del sector telecomunicaciones, particularmente en mercados con grandes volúmenes de datos y operaciones complejas.
Regulación para atraer inversión
Para lograrlo, Millicom planteó la necesidad de revisar los marcos regulatorios de la región para determinar si están preparados para las necesidades de inversión de la próxima década. Donde la discusión no esté centrada exclusivamente en preservar las estructuras competitivas existentes, sino en crear condiciones que permitan financiar las redes necesarias para soportar la transformación digital.
“La infraestructura necesita capital; el capital necesita confianza; la inversión requiere escala y todo ello necesita reglas que permitan invertir”, señaló Lesina y agregó “América Latina tiene una oportunidad para aprovechar la inteligencia artificial y aumentar su productividad, pero para capturar ese valor tendrá que construir desde ahora la infraestructura que necesitará durante los próximos años”.


