De acuerdo con el último informe de la GSMA “Guatemala 2030: Políticas para la (r)evolución digital”, el país ha logrado avances en conectividad durante la última década, impulsados por inversiones sostenidas en infraestructura móvil y por el despliegue de nuevas tecnologías como 5G.
Sin embargo, para mantener esta evolución será necesario garantizar reglas claras, certidumbre jurídica y condiciones que permitan continuar atrayendo inversiones de largo plazo.
El documento analiza la evolución del mercado de telecomunicaciones del país y plantea una hoja de ruta con 10 recomendaciones de política pública para ampliar la conectividad y aprovechar su impacto económico y social.
De acuerdo con la GSMA, los operadores móviles han invertido alrededor de US$3.000 millones en infraestructura de red durante la última década, esfuerzo que permitió llevar la cobertura de internet móvil al 95% de la población. Para 2026, Guatemala registra 11,4 millones de suscriptores móviles únicos y el 89% de las conexiones móviles se realiza mediante smartphones.
El país también se posicionó como pionero en la región, al ser el primer mercado de Centroamérica en lanzar servicios comerciales 5G, en 2022. Actualmente, esta tecnología alcanza cerca del 40% de la población, con más de 4 millones de usuarios activos de 5G.
El espectro, en el centro del debate
Uno de los principales puntos planteados por la GSMA es la necesidad de preservar la seguridad jurídica alrededor de las asignaciones de espectro radioeléctrico. Al considerar que las subastas realizadas en 2023 para las bandas de 700 MHz y 2,5 GHz, bajo el marco legal vigente, son un elemento fundamental para el desarrollo actual y futuro de las telecomunicaciones guatemaltecas.
El informe cuestiona que estos procesos podrían afectar la continuidad de servicios móviles existentes, ralentizar el despliegue de 5G y generar incertidumbre para las empresas que realizan inversiones de largo plazo.
Según la GSMA, las subastas de 2023 generaron una recaudación estimada de US$177 millones para el Estado, de los cuales, el 75% debería destinarse a la expansión de la conectividad digital a través del Plan Nacional de Conectividad Digital.
En este sentido, la organización plantea la necesidad de establecer una hoja de ruta de espectro que permita anticipar la disponibilidad de nuevas bandas y facilite el desarrollo tecnológico bajo principios de neutralidad tecnológica.
La brecha de uso
Aunque la cobertura de las redes móviles alcanza al 95% de la población, el informe advierte que Guatemala enfrenta ahora el desafío de lograr que las personas que viven dentro de zonas con cobertura utilicen los servicios de internet móvil.
La GSMA estima que 49% de la población vive en áreas con cobertura de internet móvil, pero no utiliza el servicio. Esta brecha de uso supera la brecha de cobertura, estimada en 5%. Entre los principales obstáculos aparecen la asequibilidad de los dispositivos móviles y la falta de habilidades digitales.
También se identifica una brecha de género. En Guatemala, las mujeres tienen 9% menos probabilidades que los hombres de utilizar internet móvil, por lo que se hace necesario incorporar sus necesidades y circunstancias de manera explícita en las políticas de conectividad.
Diez recomendaciones hacia 2030
Para consolidar los avances y enfrentar estos desafíos, la GSMA plantea 10 recomendaciones agrupadas en dos pilares.
El primero busca poner la conectividad al servicio de la inclusión y el desarrollo. Entre las propuestas se encuentran diseñar programas de expansión con metas medibles, incorporar la perspectiva de género en las políticas de conectividad y priorizar la educación digital.
El segundo pilar está orientado a las políticas de espectro y el despliegue de infraestructura. En este ámbito, la organización propone mantener las políticas que han funcionado, establecer una hoja de ruta de espectro, fortalecer las condiciones para la inversión sostenible y eliminar barreras al despliegue de infraestructura.
También recomienda armonizar y simplificar los permisos municipales para instalar antenas y torres, revisar regulaciones obsoletas, garantizar la neutralidad tecnológica, promover la compartición voluntaria de infraestructura y fortalecer la resiliencia de las redes de telecomunicaciones.
Para la GSMA, estas medidas permitirían que Guatemala pase de una etapa enfocada principalmente en ampliar la cobertura a otra en la que la conectividad contribuya de manera más directa a la inclusión digital y al desarrollo económico.
El informe concluye que mantener condiciones favorables para la inversión será determinante para que los avances registrados durante la última década puedan sostenerse hacia 2030, especialmente en un escenario en el que el despliegue de 5G y la evolución de las redes requerirán nuevas inversiones en infraestructura y espectro.


