La GSMA, la Asociación Interamericana de Empresas de Telecomunicaciones (ASIET) y AT&T México presentaron observaciones al proyecto de Lineamientos para la Licitación de Redes Inteligentes de la Comisión Reguladora de Telecomunicaciones (CRT), durante la consulta pública realizada del 18 de junio al 15 de julio.

Aunque cada organización abordó aspectos distintos, las tres coincidieron en expresar preocupaciones sobre el diseño de la licitación para asignar espectro en la banda de 2,3 GHz, particularmente respecto a los límites de acumulación de espectro, la eficiencia en el uso del recurso, las condiciones de competencia y la transparencia del proceso.

GSMA plantea un modelo alternativo a las reservas de espectro

En su participación, firmada por Lucas Gallito, director para América Latina y el Caribe de la GSMA, la asociación sostuvo que cualquier mecanismo regulatorio para atender las necesidades de conectividad de los sectores industriales debe preservar la eficiencia en el uso del espectro, la armonización internacional de las bandas IMT, la certidumbre para la inversión y la coexistencia de distintos modelos de provisión de servicios.

Con esto en mente, la organización afirmó que los esquemas de set-aside, o reservas de espectro para sectores específicos, pueden generar escasez artificial del recurso, elevar los costos y afectar la calidad de las redes móviles públicas sin beneficios, en contraste con modelos donde los operadores móviles proveen estos servicios.

Además, advirtió que reservar espectro para verticales industriales puede derivar en una subutilización del recurso. Esto afectaría el despliegue y rendimiento de las redes 5G públicas, reduciendo la cobertura y la calidad de los servicios móviles para los usuarios.

Respecto a la banda de 2.3 GHz, la GSMA señaló que forma parte del ecosistema IMT y tiene un valor estratégico para el desarrollo de banda ancha móvil, 5G y soluciones avanzadas de conectividad, por lo que recomendó que cualquier esquema preserve el principio de neutralidad tecnológica y permita que los operadores puedan migrar estas frecuencias hacia 5G cuando resulte técnica y económicamente más eficiente.

Asimismo, sostuvo que las redes privadas no requieren necesariamente espectro reservado, ya que pueden implementarse mediante redes dedicadas, network slicing, redes híbridas o soluciones administradas por operadores móviles.

Límites de espectro y diseño de la licitación

La GSMA también cuestionó los límites de acumulación previstos en las bases, al considerar que impedirían la participación de operadores con infraestructura, experiencia técnica, capacidad de inversión y relaciones comerciales con clientes industriales. En consecuencia, se reduciría la competencia efectiva y aumentaría el riesgo de que bloques de espectro queden vacíos.

Sobre el diseño de la licitación, la organización señaló que la división en 60 regiones industriales, con hasta 240 bloques de 10 MHz durante la Fase 1 y una Fase 2 basada en polígonos industriales menores a 200 kilómetros cuadrados, incrementaría la complejidad operativa tanto para los participantes como para la autoridad reguladora.

En ese sentido, advirtió un impacto significativo sobre las economías de escala y la eficiencia operativa. Ante esto, solicitó a la CRT transparentar los criterios utilizados para sustituir esquemas regionales más amplios por una segmentación geográfica más fragmentada.

También pidió que la regulación mantenga suficiente flexibilidad para distintos casos de uso industrial, como automatización, robótica avanzada, comunicaciones de misión crítica, analítica de video en tiempo real e Internet de las Cosas (IoT).

En materia técnica, la GSMA solicitó precisar las reglas sobre coordinación entre operadores, manejo de interferencias, propagación fuera de las áreas asignadas y coexistencia con otros servicios, así como definir los mecanismos de coordinación internacional aplicables en las zonas fronterizas con Estados Unidos, Guatemala y Belice.

Finalmente, pidió que la CRT publique con anticipación los Valores Mínimos de Referencia (VMR) y los derechos económicos asociados a la licitación para que los interesados puedan evaluar la viabilidad financiera del proceso.

ASIET propone modificar los límites de acumulación

La secretaria general de ASIET, Maryleana Méndez Jiménez, señaló que el límite nacional de acumulación de espectro del 20% previsto en las bases excluiría de facto a Telcel y AT&T, los dos operadores con mayor presencia nacional.

La asociación también cuestionó que el cálculo realizado por la CRT no incluya a Altán Redes, pese a que posee espectro en bandas consideradas para la prestación del servicio. Según ASIET, esta omisión no es menor, ya que al excluir a Altán del cómputo, el total de espectro de referencia disminuye artificialmente y, en consecuencia, los porcentajes de participación de los demás operadores se incrementan de forma mecánica, acentuando el efecto excluyente del límite del 20%.

Ante ello, solicitó que el cálculo considere a todos los concesionarios y que el límite de acumulación se evalúe con base en la disponibilidad efectiva de espectro en cada región industrial o polígono, en lugar de utilizar un criterio nacional agregado.

La organización también afirmó que excluir a los operadores móviles con mayor infraestructura equivale, en la práctica, a establecer un set-aside para nuevos participantes, una medida que —aseguró— podría traducirse en subutilización del espectro, menor competencia y un despliegue más lento de redes 5G.

Experiencia internacional en despliegue de redes privadas

En el documento enviado a la CRT, el organismo retomó las conclusiones del estudio Spectrum for Digitalisation 2025 de la GSMA, que sostiene que las redes privadas pueden desplegarse mediante operadores móviles utilizando espectro licenciado nacional y mecanismos como el network slicing, sin tener que reservar frecuencias para industrias específicas.

En Finlandia, explicó, el regulador exigió a los operadores móviles prestar servicios a empresas industriales o sublicenciar espectro en condiciones razonables, permitiendo el desarrollo de redes privadas sin fragmentar el espectro. Como resultado, el interés por las licencias reservadas para redes locales en las bandas de 2.3 GHz y 26 GHz fue limitado.

En contraste, indicó que en Alemania, en lugar de poner todo el espectro a disposición de los operadores móviles, reservaron 100 MHz (de 3.7 a 3.8 GHz) exclusivamente para redes privadas industriales.  Esto elevó el costo de la subasta 5G en aproximadamente 3.000 millones de euros y terminó generando un número reducido de licencias, sin alcanzar los beneficios esperados.

Adicionalmente, presentó ejemplos de América Latina, donde —afirmó— el espectro destinado a impulsar la digitalización industrial se ha asignado principalmente mediante operadores de telecomunicaciones y no mediante reservas exclusivas para empresas.

Entre ellos destacó el caso de Brasil, donde la banda de 2.3 GHz fue adjudicada durante la subasta 5G de 2021 a operadores de telecomunicaciones, complementándose con un régimen de Serviço Limitado Privado para redes industriales.

Asimismo, mencionó el caso de Costa Rica, donde la licitación 5G realizada en 2025 vinculó el 90% del valor de las adjudicaciones a obligaciones de despliegue, incluyendo la instalación de 3.104 radiobases y cobertura en 134 distritos prioritarios.

Para ASIET, estas experiencias muestran que la digitalización industrial puede impulsarse mediante operadores móviles, aprovechando su infraestructura, experiencia técnica y economías de escala.

Añadió que asignar espectro directamente a empresas industriales podría incrementar los costos y generar un uso ineficiente del recurso, ya que muchas compañías carecen de experiencia para operar redes de telecomunicaciones complejas.

AT&T cuestiona costos, competencia y facultades regulatorias

En el documento, firmado por Antonio Díaz Hernández, AVP Regulatory Affairs de AT&T México, la empresa mencionó en primera instancia el costo del espectro radioeléctrico en el país, al señalar que las cuotas anuales son, en promedio, 80% superiores a las referencias internacionales. En ese sentido, la empresa advirtió que realizar una licitación de espectro «sin que medie un cambio previo en el costo del espectro sería a todas luces contraria al desarrollo eficiente del sector»

La empresa sostuvo que esta situación constituye el principal obstáculo para nuevas licitaciones y recordó que durante los últimos siete años distintos operadores realizaron devoluciones parciales y totales de espectro. Aunado a ello, en la licitación IFT-10, la última del extinto regulador para redes 5G, quedaron sin adjudicar 38 de los 41 bloques disponibles.

A juicio de la empresa, antes de licitar nuevas bandas deberían reducirse significativamente los derechos anuales por uso del espectro.

En materia jurídica, AT&T señaló que la CRT invadió facultades de la Comisión Nacional Antimonopolio (CNA), al imponer límites de acumulación de espectro, cuando la ley reserva a dicha autoridad la decisión sobre las medidas de competencia en las licitaciones, en la Ley Federal de Competencia Económica.

Asimismo, señaló que el proceso debe observar los principios establecidos en los artículos 18.20, 22.4 y 22.5 del T-MEC, los cuales establecen que la asignación del espectro debe realizarse mediante procedimientos objetivos, transparentes, no discriminatorios y con enfoque de mercado.

Tope del 20% dejaría fuera a los principales operadores

Así como la GSMA y la ASIET, AT&T también aseguró que el límite del 20% excluye tanto a Telcel como a AT&T de la licitación y facilita que otros participantes —incluidas empresas estatales— puedan acceder a la totalidad del espectro ofertado.

En ese sentido, la empresa también cuestionó la metodología utilizada para calcular los límites de acumulación, ya que únicamente considera las bandas PCS, AWS, 2.3 GHz, 2.5 GHz, 3.3 GHz y 3.5 GHz, dejando fuera las bandas móviles de 700 MHz, 800 MHz y 850 MHz.

La compañía presentó una tabla en la que recalculó la tenencia de espectro de todos los operadores, pero esta vez incluyendo todas las bandas móviles IMT (700 MHz, 800 MHz, 850 MHz, 1.9 GHz, AWS, 2.5 GHz, 2.3 GHz, 3.3 GHz y 3.5 GHz), y no solo las que la CRT eligió.

Con este nuevo cálculo, AT&T quedaría con un 18,9% del espectro total, es decir, por debajo del límite del 20% que propone el regulador.

Adicionalmente, la empresa agregó que la ausencia de los Valores Mínimos de Referencia (VMR) y de los criterios para calcular las garantías de seriedad durante la consulta pública limita la transparencia del proceso e impide evaluar la viabilidad económica de la licitación.

También criticó el tamaño de las regiones industriales, al considerar que el diseño podría favorecer que nuevos participantes se concentren en las zonas más rentables, mientras los operadores establecidos mantienen los costos y obligaciones de cobertura.

La empresa también señaló que, de acuerdo con la propia definición de las Bases, el servicio RRI se establece en «un área geográfica delimitada, de uso exclusivo para necesidades particulares», por lo que contar con regiones industriales que abarcan varios municipios o incluso estados resulta contrario al servicio que se pretende proveer.

CRT: consulta fortaleció diseño de la licitación de redes inteligentes

La CRT, por su parte, consideró que la consulta pública impulsa un nuevo modelo de administración del espectro, orientado a acelerar la transformación digital de la industria, fortalecer la competitividad de México y generar beneficios tangibles para la población.

 

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