El último informe Global Telecom Outlook 2025-2029 elaborado por PwC, evidencia cómo el sector de telecomunicaciones atraviesa un punto de inflexión impulsado por el auge de la inteligencia artificial y la expansión de los centros de datos.
Aunque el tráfico global de datos continúa creciendo este incremento no se traduce en mayores ingresos para las operadoras, lo que los está obligando a replantear sus modelos de negocio para los próximos años.
Según el informe, los ingresos mundiales por servicios de telecomunicaciones pasarán de 1,15 billones de dólares en 2024 a 1,32 billones en 2029, lo que representa un crecimiento anual compuesto (CAGR) de apenas 2,8%. Un comportamiento que refleja cómo los usuarios están consumiendo más datos, pero no están dispuestos a pagar más por ello.
Uno de los principales indicadores de esta presión es el ingreso promedio por usuario (ARPU). A nivel global, el ARPU móvil disminuirá ligeramente, pasando de 6,32 dólares en 2024 a 6,20 dólares en 2029. En el caso de la banda ancha fija, el crecimiento es nulo, afectado por la caída de los ingresos de la telefonía tradicional.
IA impulsa inversión
En paralelo, la inteligencia artificial se está posicionando como un nuevo ciclo de inversión en infraestructura tecnológica. Con el crecimiento de la demanda de procesamiento de datos que ha impulsado a grandes actores como los hyperscalers, con la construcción de más centros de datos y clústeres de computación, se requieren redes de alta capacidad, baja latencia y alta confiabilidad, se abre una oportunidad para las telecos.
No obstante, existe el riesgo de que si no logran adaptarse, la economía digital basada en la computación podría desarrollarse al margen de sus redes. En este contexto, la inversión de capital (Capex) del sector ha disminuido, pasando del 26,9% de los ingresos en 2022 al 22,9% en 2024, aunque se espera una leve recuperación con el despliegue de tecnologías como 5G-Advanced y los primeros avances hacia 6G.
Frente a este panorama, el informe plantea que con la integración de la inteligencia artificial se convierta en una herramienta importante para mejorar la eficiencia operativa. “Su implementación puede reducir costos, optimizar la asignación de recursos, disminuir interrupciones y aumentar la productividad”, señala el informe.
Sin embargo, los expertos advierten que la adopción de IA debe ir acompañada de una transformación más profunda, que incluya la simplificación de portafolios, la eliminación de sistemas heredados (legacy) y la consolidación de proveedores.
Un cambio estratégico inevitable
El informe plantea que las telcos enfrentan una decisión estratégica: mantener un modelo tradicional con márgenes cada vez más reducidos o reposicionarse en torno a la infraestructura de la era de la IA.
Esto implica enfocarse en áreas como fibra óptica, interconexión de centros de datos y edge computing, así como evolucionar hacia modelos operativos más simples y especializados, conocidos como “puretone”, y hacia organizaciones impulsadas por inteligencia artificial, denominadas TelcOS.
Por lo que concluye que frente a un entorno donde el valor se desplaza rápidamente hacia la computación y los datos, los operadores deberán adaptarse con rapidez para no quedar relegadas en la nueva economía digital.


