El gobierno de Perú estableció un límite máximo de siete líneas telefónicas por persona natural, con el objetivo de reducir delitos asociados al uso indebido de servicios móviles. La medida aplica tanto para ciudadanos peruanos como para extranjeros.
La disposición busca combatir prácticas como la extorsión telefónica, el fraude y la suplantación de identidad, además de reducir el anonimato asociado a la contratación masiva de líneas móviles.
El Organismo Supervisor de Inversión Privada en Telecomunicaciones (OSIPTEL) agregó que los usuarios que ya contaban con más de siete líneas antes de la entrada en vigor de la norma, podrán conservar sus servicios actuales. Sin embargo, no podrán contratar nuevas líneas adicionales.
El regulador explicó que la medidas respeta el principio de seguridad jurídica, por lo que no implica la cancelación automática de servicios previamente contratados.
También detalló que, desde la implementación de la norma, se verifica la cantidad de servicios móviles registrados bajo cada titular.
En los casos en que un usuario intente contratar líneas que excedan el límite establecido, el organismo solicitará a las empresas operadoras que procedan con la baja de las líneas adicionales.
Impacto limitado para la mayoría de los usuarios
Según la Encuesta Residencial de Servicios de Telecomunicaciones (Erestel) 2024, elaborada por el regulador, la mayoría de los usuarios en Perú utiliza entre una y seis líneas móviles.
Los datos indican que el 66,4% de los usuarios tiene entre una y dos líneas, por lo que la restricción tendría un impacto limitado sobre el mercado y sobre la base de clientes de los operadores.
En ese sentido, la medida estaría dirigida principalmente a prevenir usos atípicos o potencialmente asociados a actividades ilícitas, sin afectar el comportamiento habitual de los usuarios ni el crecimiento del sector.
La imagen principal fue creada por Mobile Time con IA.


