La Asociación Interamericana de Empresas de Telecomunicaciones (ASIET) instó a las autoridades de Perú a agilizar la modificación del Reglamento de Protección Ambiental del Sector Telecomunicaciones, al advertir que la falta de definiciones está impactando negativamente en la inversión en infraestructura digital.
Según el gremio, la demora en la publicación de los cambios regulatorios ha generado un escenario de incertidumbre que dificulta la planificación de inversiones, especialmente aquellas vinculadas al despliegue de redes 4G y 5G en el país.
El reglamento vigente, publicado en diciembre de 2024, introdujo exigencias ambientales de carácter general que equiparan a la industria de telecomunicaciones con sectores de mayor impacto ambiental.
Para la organización esto no refleja adecuadamente la naturaleza, ni la escala de las redes de telecomunicaciones, que presentan un bajo nivel de afectación ambiental en comparación con otras actividades. También destacó que este enfoque se aleja de las mejores prácticas internacionales, que reconocen el rol estratégico de la conectividad como motor del desarrollo sostenible.
No obstante, ASIET valoró el trabajo técnico impulsado por el Ministerio de Transportes y Comunicaciones del Perú, que ha promovido mesas de diálogo con la industria para avanzar en una propuesta de modificación del reglamento. Esta iniciativa busca equilibrar la protección ambiental con la necesidad de expandir la infraestructura digital, manteniendo estándares de control y fiscalización.
Ministerio de Ambiente
Pese a estos avances, la organización advirtió que aún falta un pronunciamiento definitivo del Ministerio del Ambiente del Perú, lo que mantiene vigente una normativa que el propio Gobierno ha reconocido como perfectible, tras incluir su revisión dentro del paquete de medidas del llamado “shock desregulatorio” anunciado en 2025.
Desde ASIET subrayan que la pronta actualización del reglamento permitiría recuperar la predictibilidad regulatoria, reforzar la confianza de los inversionistas y acelerar el despliegue de infraestructura, especialmente en zonas rurales y de difícil acceso.
Finalmente, el gremio recordó que la conectividad es un elemento clave para la inclusión digital, la competitividad y la sostenibilidad, por lo que contar con marcos regulatorios proporcionales y alineados con estándares internacionales resulta fundamental para el desarrollo de largo plazo del país.


