América Latina y el Caribe genera el 14,4% del tráfico mundial de soluciones de inteligencia artificial, pero apenas representa el 1,12% de la inversión global en esta tecnología, según datos de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL).
Durante el CLDigital Summit, Valeria Jordán, Oficial de Asuntos Económicos de la Unidad de Transformación Digital de la División de Desarrollo Productivo y Empresarial de la CEPAL, afirmó que el principal reto para la región ya no es adoptar la inteligencia artificial, sino convertir su uso en productividad, generación de valor y desarrollo económico. «No basta con usar IA. Ese uso tiene que verse reflejado en productividad y en creación de valor para nuestros países», señaló.
A su parecer, la inteligencia artificial representa un nuevo paradigma tecnoeconómico comparable a una nueva fase de la revolución industrial, en un momento en el que las reglas de este mercado aún están definiéndose. Según indicó, más del 55% del valor bursátil de la industria digital corresponde a empresas que desarrollan activos vinculados con la IA, frente al 41% registrado en 2021.
La paradoja que enfrenta la región es que aunque representa apenas el 11,2% de los usuarios de internet del mundo, genera el 14,4% del tráfico global de soluciones de inteligencia artificial. Sin embargo, ese elevado nivel de utilización contrasta con una reducida participación en el desarrollo de la tecnología. «Solo el 1,12% de la inversión mundial en inteligencia artificial proviene de América Latina», afirmó Jordán.
Además, buena parte del uso regional corresponde a herramientas de IA generativa de propósito general, en lugar de aplicaciones desarrolladas para transformar procesos productivos o crear nuevos modelos de negocio.

Intervención de Valeria Jordán, Oficial de Asuntos Económicos de la Unidad de Transformación Digital de la División de Desarrollo Productivo y Empresarial de la CEPAL
Dependencia tecnológica
Durante su intervención, la representante de la CEPAL describió la cadena de valor de la inteligencia artificial, compuesta por seis eslabones que abarcan desde los semiconductores y la infraestructura de cómputo hasta los modelos, herramientas y aplicaciones.
El 86% del valor económico de la IA se concentra actualmente en los primeros eslabones —infraestructura y capacidad de cómputo— dominados por un pequeño grupo de empresas globales, donde América Latina mantiene una fuerte dependencia.
No obstante, pese a este panorama, las oportunidades para la región se ubican en el desarrollo de aplicaciones especializadas, herramientas de IA y modelos adaptados al contexto latinoamericano, como iniciativas de modelos fundacionales regionales.
Es por eso que , desde el punto de vista de la CEPAL, la soberanía digital no debe entenderse como la capacidad de desarrollar toda la tecnología localmente, sino como la posibilidad de definir las condiciones bajo las cuales los países acceden, integran y utilizan estas tecnologías.
Entre las medidas propuestas está mejorar el acceso a infraestructura y conectividad de calidad, impulsar el rediseño de procesos productivos con IA, fortalecer la formación y reconversión laboral, promover la interoperabilidad de datos e incorporar cláusulas de protección tecnológica en las compras públicas y en los contratos con proveedores de inteligencia artificial.
Coordinación regional
Para la CEPAL, actualmente ningún país latinoamericano tiene, por sí solo, suficiente capacidad para negociar en igualdad de condiciones con los grandes proveedores globales de inteligencia artificial.
Por ello, hizo un llamado a fortalecer la cooperación regional mediante estrategias conjuntas, armonización regulatoria y capacidades institucionales que permitan incrementar el poder de negociación de la región.
Pese a los desafíos, destacó que América Latina ya cuenta con casos exitosos de empresas que desarrollan propiedad intelectual basada en inteligencia artificial e integran esta tecnología en sectores como el comercio electrónico y los servicios financieros. «La oportunidad es especializarnos donde tenemos ventajas competitivas y transformar el uso de la inteligencia artificial en capacidades, productividad y desarrollo», concluyó.


