La Comisión Reguladora de Telecomunicaciones (CRT) comenzó a delinear un cambio estructural en la política de espectro en México, al condicionar futuros procesos de licitación a la existencia de una demanda clara y comprobable por parte del mercado. El nuevo enfoque busca evitar procesos costosos que terminen con bloques desiertos o asignaciones que no respondan a necesidades operativas reales.
Durante las mesas de diálogo técnicas, Marisol Nava, directora general de Licitaciones del Espectro de la CRT, dejó claro que el modelo de “talla única” ha llegado a su límite. La intención del regulador es no repetir experiencias pasadas en las que se diseñaron procesos sin suficiente interés de la industria.
“Lo que no queremos es iniciar un proceso, generar toda la expectativa y el gasto de planeación, y que al final se quede desierta porque no satisface ninguna necesidad”, afirmó.
En la misma línea, Ricardo Castañeda, director de Política Regulatoria de la CRT, advirtió sobre los riesgos de planear licitaciones sin un pulso real del mercado.
“Si nosotros desde el escritorio nos lanzamos a planear una licitación, corremos el riesgo de que no haya interés”, señaló, al explicar que el regulador busca escuchar primero a los operadores antes de definir bandas, bloques y coberturas.
Este enfoque se refleja también en la selección de bandas a licitar. Nava explicó que no se pretende incluir un número elevado de frecuencias si no existe interés concreto. “No queremos meter 10 bandas, por ejemplo, y hacer complejo el proceso, cuando podríamos meter un par de bandas que realmente tengan la demanda y el interés”, dijo durante su intervención, en referencia a la necesidad de priorizar procesos viables.
Espectro para uso de empresas privadas
Uno de los cambios con mayor potencial para operadores regionales y proveedores de servicios móviles es la posibilidad de habilitar esquemas de asignación más granulares para enlaces de microondas utilizados como backhaul.
La CRT reconoció que existe base regulatoria para explorar asignaciones por enlace punto a punto, aunque aclaró que su implementación dependerá de la retroalimentación de la industria.
“Sí existe regulatoriamente esa alternativa. Ahora hay que construir el esquema, y eso dependerá de la retroalimentación que recibamos del mercado”, explicó un funcionario del regulador.
Desde la industria, operadores regionales y proveedores de servicios inalámbricos subrayaron la necesidad de contar con espectro licenciado para sostener el crecimiento de sus redes móviles.
“Nuestro principal reto para crecer es la saturación de las bandas de uso libre, que ya no permiten ampliar cobertura o capacidad de forma confiable”, señaló José Sánchez, de Telecomunicaciones Diversificadas, al explicar que buscan bandas licenciadas principalmente para enlaces de backhaul.
El regulador también abrió la puerta a esquemas de participación conjunta en licitaciones mediante consorcios.
Ricardo Castañeda consideró viable que distintos actores se asocien para acceder al espectro. “Creo que es muy interesante esta propuesta donde pueda haber esta asociación de varios pequeños interesados que puedan participar en el formato de consorcio en la licitación pública”, señaló.
La CRT precisó que, en estos casos, la evaluación de impactos en competencia corresponderá a la Comisión Federal de Competencia Económica (Cofece).
Espectro para banda ancha móvil
En el ámbito de espectro para banda ancha móvil, la CRT confirmó que la banda de 3.5 GHz sigue siendo un activo central para el despliegue de 5G en México. “De 3.6 a 3.7 GHz están los 100 MHz disponibles en todo el país; es una de las principales bandas a nivel internacional, donde hay mayor economía de escala”, explicó Castañeda.
No obstante, el regulador reconoció que cualquier proceso deberá considerar condiciones técnicas estrictas para garantizar la convivencia con servicios satelitales existentes, como el sistema Mexsat.
La CRT también reconoció que las condiciones económicas y administrativas de las licitaciones pueden convertirse en una barrera para operadores más pequeños.
Participantes del sector señalaron la dificultad de obtener cartas de crédito standby como garantía de seriedad. En respuesta, Nava se comprometió a revisar estos requisitos para evitar que se conviertan en un obstáculo de entrada.
Adicionalmente, el organismo mantendrá abierta hasta el 6 de febrero una ventana para que los interesados soliciten la inclusión de bandas de frecuencia adicionales en el programa anual de espectro, lo que permite a la industria impulsar procesos alineados con sus necesidades específicas de despliegue móvil.
México debe prepararse para 6G
El regulador también planteó una visión de largo plazo para el uso del espectro, al subrayar la importancia de prepararse para tecnologías futuras.
“Queremos ampliar esos servicios, particularmente 6G, que multiplica la capacidad de las redes, ofrece velocidades superiores, menores latencias y habilita usos muy importantes como la inteligencia artificial y soluciones para la industria”, señaló la autoridad.
Con este replanteamiento, la CRT busca que los procesos de asignación de espectro en México respondan a condiciones reales del mercado. La licitación, dejó claro el regulador, solo avanzará cuando exista una demanda efectiva que justifique su diseño y ejecución.
En términos de calendario, la CRT anticipó que durante el primer semestre de 2026 continuará con mesas técnicas y ejercicios de consulta con la industria para identificar bandas, esquemas de asignación y condiciones económicas viables.
Solo en caso de que exista una demanda clara y estructurada, el regulador avanzaría hacia la publicación de proyectos de bases de licitación en la segunda mitad del año.
De concretarse este proceso, los primeros procedimientos licitatorios bajo el nuevo modelo podrían iniciar hacia finales de 2026. La autoridad subrayó que el calendario no está predeterminado y que cada proceso dependerá del interés real del mercado y de la madurez técnica de las propuestas recibidas.
Imagen: Aline Sarmiento


