Uber y la fintech R2 pusieron en marcha un programa de crédito para conductores y repartidores que generan ingresos a través de la plataforma, en alianza con la misma fintech con la que ya ofrecían financiamiento para restaurantes de Uber Eats.
La iniciativa permitirá acceder a créditos de forma rápida y digital directamente desde la aplicación Uber Conductor. De acuerdo con la empresa, las ofertas son preaprobadas con base en el historial de actividad de cada usuario, por lo que no requieren trámites presenciales ni documentación adicional.
Los préstamos están diseñados para atender necesidades inmediatas de liquidez, resolver imprevistos o realizar inversiones relacionadas con la actividad económica de conductores y repartidores. El tiempo promedio entre la solicitud y la recepción de los recursos es de apenas unos minutos.
El esquema de pago también está vinculado a las ganancias generadas dentro de la plataforma. Los usuarios liquidan el crédito mediante un porcentaje de los ingresos obtenidos por viajes o entregas, un mecanismo que busca adaptarse a sus flujos de ingresos.
México es el principal mercado del programa de crédito
La colaboración entre Uber y R2 comenzó en enero de 2025 con Financiamiento Uber Eats, un programa enfocado en restaurantes. A finales de ese año, ambas compañías lanzaron un programa independiente para conductores y repartidores, operado con el mismo socio financiero.
De acuerdo con Uber, desde el lanzamiento del programa para conductores y repartidores se han otorgado más de 18.000 préstamos en el país, cifra que representa 58% del total de créditos colocados en América Latina. Además, 50% de los préstamos otorgados actualmente en México corresponde a usuarios recurrentes, un indicador que refleja la adopción y continuidad en el uso de esta herramienta financiera.
A nivel regional, el programa opera también en Colombia y Perú. Uber y R2 señalaron que cuentan con más de US$18 millones mensuales en líneas de crédito preaprobadas y que el capital total distribuido ya supera los US$6,5 millones. El monto promedio de financiamiento en los tres mercados donde opera el programa ronda los US$200, con plazos de pago de entre cuatro y cinco meses.
El objetivo es continuar fortaleciendo la inclusión financiera mediante herramientas que permitan a conductores y repartidores enfrentar imprevistos, mantener su actividad económica y acceder a recursos de forma rápida y flexible.


