El uso de medios de pago en México ha cambiado durante la última década, con una menor participación del efectivo en las transacciones presenciales y un aumento de las operaciones digitales, de acuerdo con el informe Digital Payments: Cómo México está reinventando su forma de pagar, elaborado por Endeavor Data Unit y Mercado Pago.
Según el estudio, el efectivo pasó de representar el 76% del valor de los pagos presenciales en 2014 al 35% en 2024, y se prevé que su participación disminuya al 31% en 2030. Esta proyección apunta a una reducción más lenta que la registrada durante la década anterior. En paralelo, las transacciones digitales por habitante en México pasarían de 15 en 2021 a 80 para finales de 2026.
Pese al crecimiento de los pagos digitales, el efectivo sigue presente en los hábitos de los consumidores: un 47% de la muestra dijo que utiliza efectivo diariamente, frente al 26% que usa su aplicación bancaria con la misma frecuencia.
No obstante, el 76,4% de los participantes considera que le resultaría fácil dejar de utilizar efectivo, lo que muestra una disposición favorable hacia otros medios de pago, aunque esta todavía no se refleja plenamente en sus hábitos cotidianos.
El uso de pagos digitales varía según el tipo de comercio
De acuerdo con los resultados de la encuesta, los pagos digitales predominan en las compras en línea (83%), tiendas de abarrotes y supermercados (63%), restaurantes, cafeterías y bares (57%), así como en el pago de servicios o recibos (56%). En tanto, el efectivo mantiene una mayor participación en el transporte (64%) y en los comercios informales (81%).
Según el informe, la persistencia del efectivo en los pequeños comercios responde a factores como los costos de aceptación de pagos electrónicos, las preocupaciones fiscales, la falta de información sobre obligaciones tributarias y las dificultades para acceder a servicios financieros. Estas condiciones limitan el uso de medios digitales incluso cuando existen soluciones tecnológicas disponibles.
Costos y conectividad limitan la adopción de pagos digitales
La aceptación de los pagos digitales en los comercios sigue siendo un factor importante para aumentar su uso. Si bien el 76,7% de los encuestados considera que estos medios de pago están ampliamente disponibles en los establecimientos que frecuenta, el 87,6% asegura que los utilizaría más si pudiera pagar con ellos en un mayor número de negocios.
A esto se suma que el 54,1% de los participantes reconoce haber evitado algún pago digital debido a las comisiones, mientras que el 58,4% señala que eliminar estos cobros incentivaría su uso. Por su parte, el 60,9% considera que los descuentos y las recompensas en efectivo (cashback) también favorecerían su adopción.
Otra barrera es la conectividad, especialmente fuera de las grandes ciudades. El 60,9% de los encuestados identifica la falta de acceso a internet o datos móviles como un obstáculo para realizar pagos digitales, proporción que aumenta al 83% en las zonas rurales, frente al 57% en las ciudades grandes.
Las fintech amplían la infraestructura y sus servicios financieros
La infraestructura para aceptar pagos digitales en México también se ha expandido, impulsada por las fintech y soluciones como Tap to Phone, que permiten a los comercios recibir pagos mediante teléfonos inteligentes compatibles, sin necesidad de una terminal tradicional.
Entre 2020 y 2024, las terminales de punto de venta operadas por agregadores fintech aumentaron de 2,9 millones a 4,6 millones, un crecimiento del 58,6%, mientras que las terminales de la banca tradicional disminuyeron 6,8%, según datos de la Comisión Nacional Bancaria y de Valores retomados por el informe.
Sin embargo, el estudio advierte que esta mayor disponibilidad de infraestructura todavía no se traduce en un cambio equivalente en los hábitos de pago. Por ello, el desafío ya no consiste únicamente en ampliar los puntos de aceptación, sino en lograr que los consumidores utilicen estas soluciones con mayor frecuencia.
La competencia entre bancos y fintech también se extiende a los servicios que los consumidores utilizan para recibir ingresos, administrar su dinero y ahorrar. Según la encuesta, el 36,6% de los participantes se siente igualmente cómodo guardando su dinero en una institución bancaria tradicional o en una fintech, lo que abre oportunidades para que estas empresas amplíen su relación cotidiana con los usuarios.
En paralelo, las fintech han recurrido a adquisiciones para incorporar infraestructura, capacidades tecnológicas y servicios financieros. Entre 2021 y 2026, participaron como compradoras en 38 de las 57 operaciones analizadas por Endeavor, equivalentes al 66,7% del total. En siete casos adquirieron bancos, como parte de sus estrategias para ampliar su presencia en el sistema financiero.
No obstante, las empresas siguen distintas rutas de crecimiento. Mientras Nu México y Revolut Bank obtuvieron autorizaciones bancarias, otras compañías mantienen solicitudes en trámite o desarrollan sus negocios bajo figuras regulatorias diferentes. Para Endeavor, contar con una licencia bancaria puede ampliar las capacidades de una fintech, pero no constituye una condición indispensable para competir en el mercado.
Finalmente, el estudio identifica que uno de los principales desafíos para México será convertir la infraestructura disponible y la disposición de los consumidores en un uso más frecuente de los pagos digitales, mediante menores costos, mayor aceptación comercial y mejores condiciones de conectividad.


