Intel anunció que concentrará su hoja de ruta en Intel Trust Domain Extensions (TDX), una tecnología de aislamiento por hardware diseñada para proteger máquinas virtuales y contenedores confidenciales en entornos empresariales y de nube.
La expansión de la inteligencia artificial, los servicios en la nube y las exigencias de soberanía de los datos está impulsando la adopción de la computación confidencial, una tecnología orientada a proteger la información mientras se procesa.
Según Mike Ferron-Jones, líder de Go-to-Market para la Seguridad e Integridad de Plataformas de Intel, durante el último año aumentó el número de usuarios, el soporte de software y la inversión en aplicaciones de computación confidencial para cargas de trabajo de inteligencia artificial.
Esta tendencia responde a la necesidad de procesar mayores volúmenes de información sensible y habilitar servicios que requieren garantías de privacidad, seguridad y cumplimiento normativo, desde aplicaciones de IA hasta servicios en la nube y operaciones sujetas a regulaciones específicas.
IA agéntica
Uno de los factores que está elevando la demanda de esta tecnología es la incorporación de agentes de IA en los procesos empresariales. Estos sistemas pueden interactuar con datos confidenciales, ejecutar acciones en aplicaciones corporativas y coordinar tareas con otros agentes y servicios.
Sin embargo, su autonomía también plantea nuevos riesgos. Las organizaciones necesitan verificar la integridad de estos sistemas, controlar los recursos a los que acceden y proteger la información durante su ejecución.
Intel TDX proporciona una base para proteger máquinas virtuales y contenedores confidenciales. Además, Intel trabaja con Nvidia para coordinar tecnologías de computación confidencial entre las unidades centrales de procesamiento (CPU) y las unidades de procesamiento gráfico (GPU), con el objetivo de extender la protección tanto a los datos como a los modelos de IA durante su ciclo de trabajo.
La computación confidencial incorpora mecanismos de aislamiento basados en hardware para mantener los datos protegidos durante su procesamiento, incluso en entornos de nube que operan en distintas jurisdicciones.
Nube y los entornos empresariales
La computación confidencial ganó terreno inicialmente en la nube pública, donde la infraestructura compartida y la necesidad de reforzar el aislamiento entre usuarios favorecieron su implementación.
De acuerdo con Intel, proveedores como Microsoft Azure, Alibaba Cloud, Google Cloud, IBM Cloud y Volcano Cloud ya ofrecen servicios basados en Intel TDX. Algunos también están ampliando sus capacidades hacia cargas de trabajo de IA confidencial aceleradas por GPU.
La adopción también avanza en entornos empresariales y nubes privadas, a medida que plataformas como Red Hat, Canonical y VMware incorporan soporte para esta tecnología. Esto permite extender las capacidades de protección entre infraestructuras locales y servicios en la nube sin necesidad de modificar cada aplicación.
En el ecosistema móvil, destaca la iniciativa Private Cloud Compute de Apple, ampliada en asociación con Google Cloud, que utiliza dominios de confianza basados en Intel TDX y procesadores Intel Xeon. Como la iniciativa de nube de computación privada de OPPO en colaboración con Intel.
Intel priorizará TDX y mantendrá el soporte de SGX
Como parte de su estrategia, Intel concentrará su hoja de ruta de computación confidencial en TDX, una tecnología basada en el aislamiento de máquinas virtuales que ofrece mayor escalabilidad y facilidad de implementación para una adopción más amplia.
Intel SGX, que estableció la computación confidencial en el centro de datos y continúa atendiendo cargas de trabajo con altas exigencias de seguridad, dejará de formar parte de las nuevas plataformas de la compañía.
Diamond Rapids, la próxima plataforma Intel Xeon, será la última en incorporar Intel SGX. La empresa señaló que mantendrá el soporte y las actualizaciones de seguridad para las plataformas compatibles con esta tecnología hasta principios de la década de 2030, con el propósito de dar tiempo a sus clientes para planificar y ejecutar la migración.
Intel también continuará invirtiendo en mejoras de TDX, entre ellas capacidades de entrada y salida confiables mediante Intel TDX Connect, criptografía poscuántica y mecanismos de atestación mejorados.


