El mercado móvil mexicano comenzó a resentir el impacto del registro de líneas, con una caída en las nuevas adiciones que llevaría a la base de usuarios a registrar variaciones interanuales negativas durante la segunda mitad de 2026, de acuerdo con un análisis de The Competitive Intelligence Unit (CIU). 

Antes de presentar sus cifras, la consultora hizo una precisión metodológica para explicar la diferencia entre sus estimaciones y las reportadas por la Comisión Reguladora de Telecomunicaciones (CRT). Mientras la autoridad reporta alrededor de 144 millones de líneas móviles, The CIU contabilizó 157,1 millones al segundo trimestre de 2026.

Ernesto Piedras, CEO y director general de The CIU, explicó que la consultora construye su cifra a partir de los datos que los operadores reportan a la Bolsa de Valores, además de información proporcionada por operadores que no tienen ese mecanismo de reporte público.

Según el experto, The CIU tiene acceso a información de más de 170 operadores móviles virtuales (OMV), mientras que la cifra de la autoridad regulatoria considera información de alrededor de 40 OMV. En el caso de Telefónica, que dejó de reportar sus cifras a la Bolsa, The CIU realiza una estimación.

La diferencia, por tanto, responde a criterios y fuentes de información distintos, no a una discrepancia sobre la evolución del mercado.

Registro de líneas frena las nuevas líneas

Con base en la metodología de The CIU, el mercado cerró el 2Q26 con 157,1 millones de líneas, un crecimiento interanual de apenas 0,8%. Sin embargo, durante el trimestre se registró una reducción de 1,7 millones de líneas, mientras que en el acumulado del primer semestre se contabilizan 4,9 millones de desconexiones.

La consultora anticipa que el efecto continuará durante el segundo semestre y que México podría registrar caídas interanuales en el número de líneas durante el tercer y cuarto trimestre de 2026, algo que no ocurría desde la pandemia.

Fernando Esquivel, Market Research Director de The CIU, explicó que el principal efecto de la regulación no está siendo un incremento del churn, sino una reducción en las nuevas altas.

“Lo que está pasando es que no hay adiciones”, señaló. Antes, los consumidores incorporaban líneas para probar operadores, aprovechar promociones o utilizar servicios de OMV; ahora, el proceso de registro representa una barrera adicional para esas decisiones.

El efecto ya se refleja en las adiciones trimestrales, que alcanzaron niveles que no se observaban desde el segundo trimestre de 2020, cuando las restricciones de movilidad por la pandemia redujeron la adquisición de nuevas líneas.

The CIU considera que todavía habrá efectos durante el resto de 2026, pero prevé una recuperación a partir de 2027, una vez concluido el proceso de registro y depuración de líneas.

OMV, los más expuestos

Los operadores móviles virtuales serían los principales afectados por este cambio en el comportamiento del consumidor, debido a que han sido uno de los principales motores del crecimiento de líneas móviles durante los últimos años.

Piedras señaló que los OMV pasaron de alrededor de 1,1 o 1,4 millones de usuarios hace seis años a cerca de 30 millones actualmente, impulsados por la incorporación de nuevas líneas.

“Quien ha inyectado, trimestre a trimestre, mes a mes, nuevas líneas son los operadores móviles virtuales”, destacó.

La naturaleza de sus canales de venta también puede jugar en su contra. Una parte importante de los OMV comercializa sus servicios en supermercados, tiendas de conveniencia y otros establecimientos donde el consumidor realiza compras rápidas.

De acuerdo con Piedras, el proceso de registro puede ser más disuasorio en esos puntos de venta que en los establecimientos de los operadores tradicionales, donde el consumidor puede dedicar más tiempo a comparar equipos, planes y condiciones contractuales.

El resultado es que la regulación no sólo estaría reduciendo el crecimiento total del mercado, sino también afectando una de las vías que habían permitido a los OMV ganar participación y estimular nuevas altas.

Menos altas, pero también menos cambios de operador

El registro de líneas también está teniendo un efecto sobre la tasa de desconexión o churn. The CIU reportó una disminución de esta métrica en todos los operadores durante el 2Q26.

Telcel registró una tasa de desconexión de 2,6%, un nivel que, según los analistas de la consultora, no se había observado en décadas.

La explicación es que el mismo factor que desalienta la contratación de una nueva línea también puede reducir la disposición de los usuarios a cambiar de operador: una persona que migra, por ejemplo, de Telcel a AT&T tendría que realizar nuevamente el proceso de registro.

Así, el efecto de la regulación se manifiesta en dos sentidos: menos altas y menos cambios de operador.

Aunque esto beneficia a los operadores al reducir la pérdida de clientes, The CIU advirtió que también puede limitar la capacidad del consumidor para cambiar libremente de proveedor en busca de mejores ofertas.

El mercado pierde líneas, pero aumenta su valor

Pese a la caída en las líneas y las menores adiciones, los ingresos del segmento móvil mantienen una evolución positiva.

The CIU estimó ingresos por MX$97.446 millones durante el 2Q26, un crecimiento anual de 5,3%. Los ingresos por servicios de voz, datos y mensajería aumentaron 7,7%.

Una de las razones es el crecimiento del ingreso promedio por usuario (ARPU), que llegó a 151,4 pesos mensuales, un aumento anual de 6,1%. Telcel alcanzó un ARPU de 194 pesos. En contraste, Movistar registró un ARPU de 30,30 pesos, mientras que los OMV, pese a operar principalmente en prepago, alcanzan un ARPU aproximadamente dos veces superior al de Telefónica.

El crecimiento ocurre pese a que las tarifas no han aumentado en la misma proporción y se relaciona con un mayor consumo de datos, además de la salida o menor incorporación de líneas de bajo consumo.

El consumo promedio de datos móviles llegó a 6,6 GB mensuales, un crecimiento anual de 5,6%, lo que también está impulsando el valor generado por cada usuario.

The CIU destacó además una migración hacia pospago, segmento cuyo ARPU es significativamente superior al de prepago. Los analistas señalaron que los operadores tradicionales están buscando crecer más por ingresos que por líneas, apoyados en esta migración hacia pospago y en ofertas de financiamiento y equipos. 

Para los operadores, esta evolución permite compensar parcialmente el menor crecimiento en el número de líneas mediante un mayor ingreso por usuario.

En este contexto, la consultora prevé que el mercado móvil llegue a una nueva normalidad en 2027: un crecimiento más moderado en líneas, pero con una expansión de ingresos impulsada por el ARPU y la migración hacia servicios de mayor valor.

 

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