La Copa Mundial de la FIFA 2026 impulsó la actividad en plataformas basadas en blockchain. Según un análisis de Chainalysis, firma de inteligencia blockchain, los mercados de predicción relacionados con el torneo generaron US$20.000 millones en volumen desde enero de 2026 hasta el cierre de la competencia.
Por otro lado, los coleccionables digitales asociados al Mundial registraron US$24 millones en operaciones entre mayo de 2025 y la finalización del torneo. De acuerdo con el reporte, el torneo concentró una alta actividad on-chain relacionada con mercados de predicción, apuestas digitales y activos digitales vinculados al campeonato.
Mercados de predicción concentraron la mayor actividad
Según Chainalysis, cerca de 400.000 billeteras digitales interactuaron con mercados de predicción relacionados con el Mundial 2026, generando US$5.700 millones en volumen durante las cinco semanas del torneo.
Esta cifra representó el 63% del volumen total registrado por este tipo de mercados durante ese periodo. El volumen diario pasó de aproximadamente US$50 millones antes del inicio de la competencia a US$250 millones después del arranque del torneo, el 11 de junio, y superó los US$300 millones durante la final entre España y Argentina.
Uno de los mercados con mayor actividad estuvo relacionado con el retiro del futbolista Cristiano Ronaldo, que generó US$49 millones en volumen. En términos generales, la firma estimó que un 55% de los participantes terminó con ganancias.
La participación tuvo alcance global, con Estados Unidos y China como los mercados con mayor volumen, seguidos por Canadá, Tailandia y Reino Unido. En América Latina, la actividad mostró un comportamiento heterogéneo: México, Brasil, Argentina y Chile lideraron el volumen de operaciones en la región con niveles de intensidad medio-altos a altos, seguidos por una participación moderada de países como Colombia, Perú y Ecuador

Chainalysis
Del total de billeteras analizadas, Chainalysis identificó alrededor de 3.700 con historial de interacción con actores ilícitos, una proporción inferior al 1%. Entre los riesgos detectados, la firma señaló flujos provenientes de billeteras vinculadas a Huobi/HTX, con al menos US$5,4 millones enviados hacia billeteras participantes en mercados de predicción.
También identificó aproximadamente US$2 millones relacionados con estafas, más de US$800.000 con exposición a fondos robados y cerca de US$500.000 asociados con mesas OTC.
FIFA Collect llevó boletos y coleccionables a blockchain
Además de los mercados de predicción, el Mundial 2026 impulsó el uso de coleccionables digitales mediante FIFA Collect, la plataforma oficial de activos digitales del torneo, desarrollada sobre la blockchain Avalanche.
La plataforma permitió a los aficionados adquirir y comercializar coleccionables digitales vinculados al campeonato, algunos de ellos convertibles en entradas para partidos. Según Chainalysis, más de 100.000 aficionados obtuvieron boletos mediante esta vía.
Entre mayo de 2025 y el cierre del torneo, la billetera principal de FIFA Collect recibió US$24 millones en pagos. De ese monto, la FIFA habría obtenido al menos US$6 millones en comisiones por operaciones secundarias, con una tarifa de 5% por transacción.
Los usuarios de países participantes en el Mundial 2026 representaron US$17,6 millones en compras, mientras que los usuarios del resto del mundo generaron US$6,6 millones.
Chainalysis detalló que, a diferencia de los mercados de predicción descentralizados, FIFA Collect aplicó procesos de verificación de identidad (KYC), lo que redujo la exposición de la plataforma a fondos vinculados con actividades ilícitas.
Para Chainalysis, el contraste entre ambos ecosistemas muestra los distintos retos de la adopción de tecnologías blockchain en eventos masivos. Mientras las plataformas abiertas permiten una participación global con altos niveles de actividad, también requieren mecanismos de control para reducir riesgos asociados al fraude y al uso ilícito de fondos.
Por otro lado, los modelos con procesos de identificación y trazabilidad pueden ofrecer mayor control sobre las operaciones, aunque con una menor apertura para los usuarios.


