El mayor consumo de contenidos en streaming y plataformas digitales elevó el tráfico de datos hasta los 4,15 Tbps, reflejando la presión que los grandes eventos deportivos ejercen sobre las redes de conectividad fija y móvil.
La Cámara Argentina de Internet (CABASE) informó que durante la transmisión del encuentro frente a Argelia el tráfico de datos alcanzó un pico de 4,15 terabits por segundo (Tbps), lo que representa un incremento cercano al 30% frente al promedio habitual registrado en ese mismo horario.
El mayor volumen de tráfico se registró entre las 22:00 y las 24:00 horas, superando ampliamente la media de 3,20 Tbps que suele observarse en una jornada normal durante la franja de mayor consumo, impulsada por el uso de plataformas de streaming, redes sociales, IPTV, videojuegos y otros servicios digitales.
Aunque buena parte del consumo se realizó desde conexiones fijas en los hogares, CABASE destacó que el fenómeno también refleja la creciente dependencia de dispositivos móviles para seguir los partidos, interactuar en redes sociales y acceder a plataformas de video en tiempo real, que incrementa la demanda sobre las redes de telecomunicaciones.
La entidad explicó que la consolidación del video como el principal formato de consumo digital obliga a fortalecer continuamente las redes de conectividad, tanto fijas como móviles, para soportar el incremento del tráfico generado por plataformas de contenido y servicios digitales.
Desafío para las redes de telecomunicaciones
Las cifras provienen del monitoreo que realiza CABASE sobre su red nacional de 28 Puntos de Intercambio de Tráfico de Internet (IXP), donde convergen la mayoría de los proveedores de internet, operadores de telecomunicaciones, plataformas de contenido, carriers y otros actores del ecosistema digital argentino.
De acuerdo con la organización, estos eventos deportivos de alcance global representan uno de los mayores retos para la infraestructura de telecomunicaciones debido a la concentración de millones de conexiones simultáneas durante períodos muy cortos.
En este escenario, la capacidad de los cables submarinos, las redes de transporte, los centros de datos, los IXP, las redes de última milla y las conexiones de los usuarios finales resulta determinante para mantener la calidad del servicio.
Para el ecosistema móvil, el Mundial también representa un reto creciente. El aumento del consumo de video desde smartphones, las publicaciones en redes sociales, las transmisiones en vivo y el intercambio de contenido en tiempo real elevan la demanda sobre las redes 4G y 5G, obligando a los operadores a dimensionar sus capacidades para garantizar una experiencia fluida incluso durante momentos de máxima audiencia.


