La Asociación Mexicana de Operadores Móviles Virtuales (AMOMVAC) solicitó a la Comisión Reguladora de Telecomunicaciones (CRT) una prórroga al periodo de registro de líneas móviles y propuso ajustes a los lineamientos de identificación por riesgos operativos, tecnológicos y de protección de datos en la implementación actual del esquema.
En un documento enviado al regulador, la asociación planteó extender el plazo del proceso de vinculación a aproximadamente un año e incluir un periodo de difusión de 60 días naturales, con el objetivo de mejorar la calidad del padrón y evitar registros inexactos o vulnerables a fraude.
La asociación sostuvo que la CRT tiene facultades para reinterpretar el inicio del plazo de 120 días hábiles, pues los Lineamientos nunca definieron con precisión cuándo concluye la «implementación de la medida» —fecha de la que depende el inicio del plazo. Por ello, el regulador podría emitir un Acuerdo para fijar una nueva fecha de partida, sin necesidad de intervención del Congreso.
AMOMVAC argumentó que el proceso enfrenta tres problemas principales: el uso de datos biométricos sin un marco normativo suficientemente robusto, fallas operativas en las plataformas de registro y la circulación de SIMs previnculadas con datos de terceros.
La asociación destacó que el objetivo del programa de vinculación de líneas móviles, previsto en los Lineamientos de la CRT no es solo registrar líneas, sino asegurar la verificación efectiva de identidad de los titulares. También advirtió que esto no se garantiza únicamente con alcanzar altos niveles de registro formal.
Impacto del registro móvil en OMV
AMOMVAC señaló que el proceso de vinculación obligatoria de líneas móviles ha tenido un impacto particularmente relevante en el ecosistema de operadores móviles virtuales (OMV), que dependen en mayor medida de segmentos de bajo costo y usuarios de prepago.
De acuerdo con datos de la consultora The CIU citados por la asociación, el mercado móvil en México registró una reducción de 3,2 millones de líneas entre el cierre de 2025 y el primer trimestre de 2026, en el contexto del proceso de registro obligatorio.
Según datos internos de la organización, en ese periodo los OMV fueron el segmento más afectado, con una contracción de 1,6 millones de accesos, lo que representó su primera caída trimestral en casi siete años.
Desde la perspectiva de la AMOMVAC, este ajuste contrasta con la tendencia de crecimiento anual del sector, que aún mostraba una expansión de 21,5%, lo que sugiere que la caída respondería a factores coyunturales asociados a la implementación regulatoria y no a una pérdida estructural de competitividad.
Esta reducción no solo implica una contracción en la base de usuarios, sino también una presión directa sobre la estructura financiera de los OMV, pues tienen menor capacidad de absorción de costos regulatorios y una alta dependencia del segmento de prepago.
En ese sentido, AMOMVAC estimó que, en un escenario de deshabilitación masiva de líneas móviles el 1 de julio, algunos operadores podrían enfrentar caídas de entre 50% y 60% en sus ingresos, lo que pondría en riesgo su viabilidad operativa en el corto plazo.
Otra consecuencia sería una migración forzada de usuarios hacia operadores de mayor escala no por preferencia del consumidor, sino por disponibilidad inmediata de servicio, alterando las condiciones de competencia en el mercado móvil. Para mitigar estos riesgos, AMOMVAC propuso que la deshabilitación de líneas no sea simultánea, sino escalonada.
Uso de biométricos y fallas en plataformas
La asociación señaló que los lineamientos presentan una contradicción interna en el tratamiento de datos biométricos. Aunque prohíben el almacenamiento de este tipo de información, la “prueba de vida” prevista en el proceso de vinculación se realiza mediante reconocimiento facial, lo que implica la captura y procesamiento de datos biométricos durante el registro.
También advirtió fallas recurrentes en la Plataforma de Gestión de Vinculación, como saturación, errores de autenticación e imposibilidad de completar el proceso en línea, lo que ha obligado a usuarios a acudir a centros de atención físicos.
En paralelo, indicó que la Plataforma de Consulta no permite verificar de forma clara el estatus de las líneas, lo que genera confusión e incertidumbre sobre registros ya realizados.
Riesgo de chips previnculados
La proliferación de SIMs previnculadas a nombre de terceros fue otro de los puntos centrales que abordó la AMOMVAC. La asociación señaló que se venden en el mercado informal, reproduciendo el problema del anonimato que la política pública busca eliminar. Por lo que citó declaraciones de la propia autoridad regulatoria que ha reconocido este tipo de fraudes como uno de los principales riesgos del proceso.
Propuestas para un padrón confiable
Como parte de su solicitud, la AMOMVAC incluyó un documento adicional con recomendaciones para robustecer el registro móvil. Este plantea que los operadores puedan conservar por un año y en formato cifrado, un registro transaccional del proceso de validación —sin datos biométricos ni documentos— como evidencia de cumplimiento ante la CRT y autoridades de procuración de justicia.
Otra propuesta es habilitar mecanismos de validación más robustos, con procesamiento nativo en el dispositivo del usuario y sin almacenamiento en servidores, que cumplan con certificaciones como ISO/IEC 30107-3 y las evaluaciones del NIST.
Además, propuso garantizar un plazo mínimo de 180 días para que los usuarios puedan rehabilitar líneas deshabilitadas, evitando que pierdan su número de manera definitiva.
También planteó que una portabilidad exitosa de una línea ya vinculada equivalga automáticamente a vinculación ante el nuevo operador, y sugirió el uso de mecanismos de identidad digital como Llave MX y Llave CDMX como elementos auxiliares de validación.
La propuesta también contempla un régimen diferenciado para operadores con concesión social indígena o comunitaria, con plazos dobles y mecanismos de vinculación sin conexión (offline) en zonas de baja conectividad.
Para la organización, la implementación de estos cambios permitiría construir un padrón más confiable sin necesidad de infraestructura nueva, al aprovechar tecnologías ya existentes en dispositivos móviles.


