El despliegue de la tecnología 5G en Costa Rica entra en una nueva fase tras la adjudicación de la red del estatal Grupo ICE, en un mercado donde operadores privados ya avanzan con cobertura y expansión.
El Instituto Costarricense de Electricidad (ICE) adjudicó a Ericsson el desarrollo de su red 5G, mientras que el consorcio Coasin-Nokia fue seleccionado para proveer equipos y servicios de conectividad.
La inversión total del proyecto asciende a US$220 millones, incluyendo recursos destinados al cable internacional TAM-1, cifra que se ubicó por debajo del presupuesto inicial de US$250 millones.
Como parte de su estrategia tecnológica, ICE implementará una red abierta bajo el modelo OpenRAN, lo que permitirá reducir la dependencia de un único proveedor de infraestructura. Esta adjudicación habilita el despliegue de la red 5G autónoma de su marca comercial Kölbi, cuya construcción tomará al menos 12 meses.
Retraso en su implementación
Pese a este avance, el operador estatal llega con retraso al desarrollo de 5Gl. Los operadores privados Claro y Liberty iniciaron el despliegue de 5G en 2025, tras la adjudicación del espectro radioeléctrico, y ya cuentan con presencia en la zona metropolitana de San José y otras ciudades clave, con planes de expansión nacional.
Claro comenzó el despliegue de su red en la segunda mitad de 2025 y, al cierre de diciembre, alcanzaba una cobertura del 35,3% de la población, equivalente a 1,3 millones de personas en las siete provincias del país. La compañía había anunciado previamente una inversión de US$24 millones y la instalación de 350 sitios 5G, aunque no ha revelado cifras de usuarios conectados.
Por su parte, Liberty reporta cerca de 300.000 usuarios en su red 5G. La empresa firmó un acuerdo con Ericsson para desplegar una red autónoma e instalar 1.000 radiobases en los próximos cinco años, con respaldo financiero de US$100 millones otorgado por BID Invest para el desarrollo de redes 5G y fibra óptica.
En su fase inicial, la red de Liberty se ha concentrado en zonas turísticas y comerciales de Guanacaste, el Pacífico Central y la Zona Norte. La compañía prevé cerrar 2026 con alrededor de 300 nuevos sitios de quinta generación.
Ambos operadores adquirieron espectro en las bandas de 700 MHz, 2.300 MHz y 3.500 MHz durante la subasta realizada el año pasado. Como parte de las condiciones, el 90% del valor del espectro debía pagarse mediante inversiones en infraestructura, iniciadas poco después de la firma de contratos en junio.
Cada empresa desembolsó US$16,2 millones por las frecuencias y asumió el compromiso de desplegar 1.552 sitios, en un proceso que continúa impulsando la expansión de la tecnología 5G en el país


