AT&T México se convirtió en el primer operador móvil de Latinoamérica en habilitar la funcionalidad cross OS transfer, mediante la cual permite transferir eSIM entre distintos sistemas operativos. En otras palabras, ayuda a migrar una línea activa entre dispositivos iOS y Android sin necesidad de una SIM física ni interrupciones en el servicio.
De acuerdo con el operador, también contempla transferencias dentro del mismo ecosistema, o sea, de iOS a iOS y de Android a Android para que los usuarios puedan cambiar de dispositivo sin acudir a un punto de atención física y completar el proceso desde cualquier lugar del país.
La funcionalidad actualmente solo está disponible para líneas de pospago y empresariales. Además, inicialmente, únicamente los equipos de la familia Google Pixel 10, podrán ejecutarla.
El lanzamiento de cross OS transfer responde a la necesidad de simplificar el cambio de equipo en un entorno donde la experiencia móvil depende cada vez más de procesos digitales, detalló AT&T. De acuerdo con Carla González, vicepresidenta y directora general de Productos Digitales en AT&T México, esta implementación es parte de la estrategia digital del operador.
¿Cómo se puede transferir la eSIM?
Según información disponible en AT&T, se puede transferir eSIM con ayuda del Bluetooth y una red wifi. Para ello, solo es necesario tener ambos celulares y asegurarse de que estén desbloqueados por el operador, activar algún método de bloqueo de pantalla y verificar que cuenten con la versión de software más reciente disponible.
Los usuarios pueden convertir una SIM física a eSIM en minutos, siempre que el dispositivo sea compatible y cuente con esta opción habilitada.
¿Qué es un eSIM?
La eSIM —o SIM integrada— es un chip incorporado directamente en el dispositivo, lo que elimina el uso de tarjetas físicas. Esta tecnología permite almacenar múltiples perfiles en un mismo equipo y mantener activas dos líneas de forma simultánea, facilitando la gestión de comunicaciones personales y laborales desde un solo dispositivo.
Según AT&T, además de su flexibilidad operativa, la eSIM también introduce cambios en términos de diseño y seguridad. Al no requerir una ranura física, habilita dispositivos más compactos y resistentes, al tiempo que protege la información del usuario en casos de pérdida o robo, ya que los datos permanecen integrados en el hardware.
En este contexto, detalla el operador, la transferencia entre sistemas operativos representa una evolución en la adopción de esta tecnología, al reducir fricciones en la portabilidad del servicio móvil. Entre los beneficios señalados por la compañía se encuentran la continuidad del servicio durante el proceso, la eliminación de trámites presenciales y un mayor control por parte del usuario, quien debe autorizar la transferencia de su línea.
AT&T México introdujo la eSIM en el país en 2017 y desde entonces ha buscado ampliar sus capacidades como parte de su oferta digital.
La imagen principal fue creada por Mobile Time con IA.


