La Empresa Nacional de Telecomunicaciones (Entel) Bolivia firmó un acuerdo de interconexión con Claro Chile para habilitar una nueva ruta bioceánica de tráfico de datos que conecta de forma más directa el Atlántico con el Pacífico. Esto busca posicionar a Bolivia como un nodo estratégico dentro de la conectividad regional en Sudamérica.
Con esta interconexión, el tráfico de datos entre Santiago de Chile y São Paulo deja de bordear gran parte de la región y pasa a atravesar territorio boliviano, lo que permite acortar el recorrido en aproximadamente 2.400 kilómetros y reducir la latencia en alrededor de 12 milisegundos, según información de Entel.
Infraestructura regional
El cambio tiene implicaciones relevantes para la infraestructura digital regional. Históricamente, Bolivia había tenido un papel limitado dentro de los grandes flujos internacionales de conectividad condicionada por su condición mediterránea.
Sin embargo, esta nueva ruta redefine su posición al convertirla en un corredor directo y funcional para el tránsito internacional de datos, más que en un territorio periférico dentro del mapa digital sudamericano, detalla el comunicado.
Pablo Rocabado, gerente nacional de Tecnología de Entel, explicó que la alianza con Claro Chile optimiza las rutas internacionales de transporte de datos, mejora la calidad del servicio de internet y fortalece la infraestructura digital de la región.
Además detalló que ambas compañías trabajan en la interconexión de sus redes de transporte a partir del punto de Arica, lo que permitirá establecer una ruta de baja latencia y alta disponibilidad.
Esta alianza es relevante ya que impacta directamente en el eje São Paulo–Santiago, uno de los corredores financieros, empresariales y de tráfico de datos más importantes de América Latina. Según Entel, al atravesar Bolivia, el tráfico internacional evita rutas más extensas utilizadas tradicionalmente, ya sea por el sur del continente, vía Argentina, o por el norte, lo que representa una ventaja competitiva en eficiencia operativa, latencia y resiliencia de red.
Por su parte, Jorge Del Solar, gerente general de Entel, señaló que la nueva ruta bioceánica posiciona a Bolivia como una “autopista directa” para el flujo internacional de datos, al pasar de ser únicamente un mercado consumidor a un actor relevante dentro del ecosistema regional de telecomunicaciones.
De acuerdo con el directivo, esta posición permitirá ofrecer mayor rapidez y confiabilidad a usuarios, empresas y servicios estratégicos.
Además de la nueva conexión directa con Santiago, Entel cuenta con múltiples rutas internacionales a través de Lurín, en Perú; el corredor Desaguadero–Puerto Quijarro; y enlaces hacia São Paulo, en Brasil.
Esta infraestructura, indicó la empresa, contribuye a garantizar un servicio de conectividad estable, continuo y con mayor redundancia.
Con esta interconexión, Bolivia busca reforzar su papel como puente digital entre los dos océanos, consolidándose como un punto clave para el tráfico internacional de datos y como una alternativa más corta y eficiente dentro de la arquitectura de conectividad sudamericana.
Imagen principal: Entel Bolivia


