Viasat cerró 2025 con avances relevantes en cobertura, expansión de servicios y alianzas estratégicas en México y América Latina, en un año marcado por el impulso a la conectividad satelital y la integración de soluciones terrestres y espaciales. En entrevista con Mobile Time Latinoamérica, la compañía destacó los hitos tecnológicos de 2025, los nuevos acuerdos comerciales y las proyectos sociales orientados a reducir la brecha digital en la región.
Direct-to-Cell en México y Brasil
Entre los principales desarrollos del año se encuentra la presentación del servicio Direct-to-Device (D2D) en México y Brasil, una demostración que marca un paso hacia la conectividad satelital directa a dispositivos convencionales.
A ello se sumó el fortalecimiento de su infraestructura terrestre: Viasat amplió en 21% su huella LTE con infraestructura propia, como resultado de su colaboración con Microsoft, lo que incluyó el despliegue de 16 nuevas torres. Esta expansión permitió conectar a alrededor de 1.120 nuevos usuarios y beneficiar a unas 4.000 personas, principalmente en zonas con limitada cobertura.
En el segmento móvil, la empresa avanzó mediante una alianza con Valor Telecom, un operador móvil virtual que comenzó a ofrecer servicios en comunidades donde opera Viasat. Gracias a esta sinergia y a que sus torres forman parte de la red de Altán, se han distribuido más de 9.000 tarjetas SIM en estas localidades.
Conectividad aérea y satelital
La movilidad fue otro de los ejes estratégicos en 2025. Viasat cerró nuevos acuerdos en conectividad aérea con aerolíneas como Aeroméxico y LATAM Airlines para habilitar servicios de internet a bordo. Además, lanzó el proyecto Digital Bus en Brasil, orientado a llevar conectividad a soluciones de transporte terrestre, y concretó una alianza con Ícaro para habilitar Viasat Ads en el mercado brasileño.
En el ámbito tecnológico, la compañía resaltó el lanzamiento exitoso del vuelo 2 del satélite ViaSat-3, puesto en órbita a bordo de un cohete Atlas V de United Launch Alliance desde Cabo Cañaveral.
Este satélite dará cobertura a la región de las Américas y se integra a la red global de Viasat, reforzando su estrategia de red multiorbital. A ello se sumaron proyectos piloto como el desarrollado con Veea, enfocado en ampliar capacidades de conectividad en comunidades rurales mediante edge computing inteligente.
Viasat también destacó sus iniciativas sociales en la región. A través de un programa de voluntariado con la organización PSYDEH, más de 2.150 jóvenes y adultos —65% de ellos mujeres— accedieron por primera vez a internet de alta velocidad. Además, 75% de los beneficiarios mejoró sus habilidades digitales mediante capacitaciones, y brindó conectividad y recursos a más de 65 localidades rurales y urbanas.
Perspectivas para 2026
De cara a 2026, la compañía anticipa un crecimiento sostenido de la demanda de banda ancha en México y América Latina, especialmente en zonas rurales y en sectores como educación, salud, seguridad y actividades productivas.
También prevé una mayor adopción de conectividad satelital en servicios de movilidad como aviación, transporte terrestre y marítimo, así como un involucramiento más activo de gobiernos y empresas que buscan cerrar la brecha digital, habilitar modelos de negocio basados en IoT y garantizar continuidad operativa en entornos críticos.
En cuanto a los retos, Viasat reconoce que la expansión del mercado satelital está atrayendo a nuevos competidores, lo que incrementa la presión competitiva en temas como regulación, interoperabilidad y nuevos casos de uso.
No obstante, la empresa considera que existe espacio para una competencia sana y para el crecimiento de múltiples actores. Con la puesta en operación de ViaSat-3 F2 y el avance de su estrategia multiorbital, la compañía busca posicionarse para atender las crecientes necesidades de conectividad de clientes comerciales, gubernamentales y de consumo, tanto en tierra como en aire y mar.
La imagen principal fue creada por Mobile Time con IA.


